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Hitos de la Cirugía Cardiaca

El Autor

 John J. Trujillo Oñoro

Cirujano cardiovascular de Quirónsalud Albacete

El corazón ha ocupado desde el inicio de las civilizaciones un lugar trascendental en todas las culturas. Para los chinos, era el órgano principal donde se asentaba el entendimiento y la inteligencia. En la Literatura India, era contemplado como el centro y conservador de la vida cósmica. Para los egipcios, representaba la bondad del ser humano y la conciencia. Para Homero, el gran poeta griego, en él irradiaban los sentimientos y las pasiones, para Aristóteles el corazón era la fuente del amor. Así, a través  del tiempo, la Edad Media con su simbología religiosa hasta las alusiones en la poesía del siglo XVIII con Goethe, Balzac, Schiller o más tarde con García Lorca, Neruda… pero el corazón también ha sido considerado hasta hace relativamente poco tiempo un órgano sacrosanto al que nadie podía tocar.

Es conocida la frase del más grande cirujano del siglo XIX, Theodore Billrroth, padre de la Cirugía Gástrica, quien había sostenido en un Congreso en Viena  (1883) “El cirujano que intente suturar una herida en el corazón debería  perder para siempre el respeto de sus colegas”. A pesar de esta demoledora sentencia, unos años más tarde, en 1886, un cirujano alemán, Ludwing Rhen tuvo que suturar por primera vez con éxito una herida en el corazón, espero confiado, dijo, que este caso no sea considerado una simple curiosidad, sino una especialidad de la cirugía que pueda salvar muchas vidas.

Doctor Favaloro.

Y no ha sido hasta principios del siglo pasado, cuando se realizaron las primeras operaciones tan ingeniosas como atrevidas sobre el corazón. Podemos decir que la historia de la Cirugía del Corazón empieza en 1938, cuando el doctor Robert Gross en el Boston Children Hospital, realiza con éxito un cierre de un defecto congénito en  un niño que se llama conducto arterioso persistente. Ya  por entonces el doctor Gibbon en Massachusetts, demostró por primera vez que la vida podría ser mantenida por medio de un circuito de Circulación Extracorpórea que hacía de corazón y pulmón  por un periodo de tiempo limitado.  Después de toda una vida trabajando en ello, en 1953, sería el primer cirujano en realizar con éxito una intervención a corazón abierto al cerrar un defecto intracardiaco en una joven, empleando su técnica de oxigenación y bombeo.

Es justo decir que la cirugía a corazón abierto acababa de nacer. En este punto debemos resaltar también al que para muchos es considerado el padre de la Cirugía a Corazón Abierto, el doctor Walton Lillehei, que contribuyó mejorando la técnica –se operaban dos pacientes a la vez en el que uno de ellos hacia las veces de corazón pulmón  conectados ambos por el mismo circuito– al usar un oxigenador que fue el preámbulo al que hoy tenemos.

Ha sido el nacimiento y el desarrollo de la Cirugía Cardiovascular en el siglo XX, sin duda, uno de los avances más importantes en la historia de de la Medicina de todos los tiempos. Es del todo complicado mencionar en unas líneas los grandes cirujanos y centros que han contribuido con sus pioneras intervenciones al desarrollo en las técnicas quirúrgicas, muchas de la cuales hoy seguimos utilizando. Un reconocimiento que les debemos todos: cirujanos y pacientes.

Doctor Chirstian Barnard.

Es por ello que no queríamos pasar por alto una conmemoración  para rendir un homenaje a dos de los cirujanos  que marcaron un hito como iniciadores del Bypass Aortocoronario y del Trasplante de Corazón, que casualmente, cumplen 50 años de su primera intervención por allá en 1967.  El primero, el doctor René Favaloro nacido en la Plata, Argentina, quien se trasladó a la Cleveland Clinic de Ohio para realizar la residencia en Cirugía Torácica y Cardiovascular. Allí, después de un largo y minucioso trabajo en el estudio de la circulación del corazón, comenzó a pensar en la utilización de la vena safena interna, que tenemos en  la parte interna de la pierna y el muslo, para poder utilizarla como  conducto para llevar sangre a la zona que no recibía apenas sangre en el corazón y de esta manera evitar un infarto.

Aunque hubo cirugías previas con este fin o sea revascularizar el miocardio o músculo cardiaco, y él mismo lo reconocía, es bien cierto que sus trabajos son los primeros en publicarse y difundirse en la literatura científica mundial.

Con este procedimiento cambió radicalmente la historia de la enfermedad coronaria. Al cumplirse 10 años de la cirugía de la revascularización miocárdica en una conferencia magistral en el American College of Cardiology, demostró que cuando la cirugía está correctamente indicada se mejora la calidad de vida y la cantidad de años de vida de los pacientes operados. Después de 50 años, esta afirmación continua vigente y es un procedimiento claramente establecido.  Es el procedimiento quirúrgico que más estudios a gran escala ha generado siempre con sus conclusiones favorables, contribuyendo a salvar miles y miles de vidas en todo el mundo.

Hoy en día se realizan entre 600.000 y 700.000 intervenciones de este tipo en sólo los EE UU. En 1992, The New York Times lo consideró un “héroe mundial que cambió parte de la medicina moderna y revolucionó la medicina cardiaca”. La Cleveland Clinic Foundation lo recuerda con un emotivo monumento.

En otra parte del mundo, después de haber trabajado en experimentos con perros en Standford, EE UU, el  doctor Christian Barnard, sudafricano, implantó un corazón a un tendero que había sufrido varios infartos, procedente de la joven Denisse Darvall  quien se encontraba en muerte cerebral tras ser atropellada por un coche en ciudad del Cabo en Diciembre de 1967. Lamentablemente el tendero falleció a los 18 días después de una neumonía. Pero Barnard, continuó y en 1968 le implantó al dentista Pilliph Blacberg el corazón de un negro que había fallecido de una hemorragia cerebral mientras se divertía jugando al fútbol en una playa: el corazón de un hombre negro en el pecho de un hombre blanco; esto se convirtió en un símbolo contra el racismo en la Sudáfrica del Apartheid.  Blacberg vivió un año pero falleció debido al rechazo paulatino del trasplante  pero, ya en 1968 se habían implantado más de 100 corazones.

El problema surgió cuando a los dos años todos habían fallecido por el rechazo,  así que los trasplantes se cancelaron en todo el mundo durante la década del setenta. Por fortuna en 1980 se descubre un medicamento inmunológico llamado Ciclosporina que disminuye la posibilidad de un rechazo y es a partir de ahí cuando se ponen de nuevo en marcha los trasplantes de corazón a nivel mundial. Antes de ésta maravillosa intervención, todos los adultos y niños afectos de cardiopatía terminal se morían, hoy sin embargo miles de mujeres, hombres y niños viven y la calidad de vida y el pronóstico es cada vez mejor para éstas personas.

Por este motivo queremos dar a conocer estos grandiosos y extraordinarios acontecimientos de la Medicina a la gente en general para que todos aprendamos y valoremos el legado de las personas que han hecho que hoy nuestros corazones latan y enamoren por más tiempo.

Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo