ANA ROMERO · Peluquería & Belleza

El agua, fuente de vida y… de negocio

El Autor

Juan Javier Andrés Engo

Periodista económico

“Dios puso el agua pero no las tuberías”. Así de bruto se mostró en cierta ocasión el presidente de Suez, Gérard Mestrallet. No es para menos. La compañía francesa especializada, entre otros, en el tratamiento de aguas, debe a esta universal sustancia buena parte de sus beneficios anuales.

Este elemento indispensable para la vida, testigo mudo de la Historia desde sus orígenes, tesoro codiciado por todas las civilizaciones y motor de guerras y conflictos bélicos, es hoy también otro de los terrenos de la guerra comercial que dirimen grandes marcas de alimentación y refrescos en su continuo afán por seducir a los consumidores.

El agua, elemento incoloro, inodoro e insípido por excelencia, es respaldada unánimemente por médicos y farmacéuticos gracias a sus excelentes condiciones para el bienestar e hidratación del cuerpo humano. Suelen recomendar beber entre dos y dos litros y medio al día, recurrir a ella aunque no se tenga sed y antes, durante y después de todo ejercicio físico.

No es de extrañar que, con semejante caldo de cultivo, grandes marcas mundiales se hayan adentrado a pasos agigantados en el filón del agua embotellada en busca del particular manantial para sus cuentas. En este sentido, cualquier lineal de supermercado hace hueco a botellas de agua cuyos fabricantes también lo son de refrescos, yogures, leche, chocolate, cervezas o incluso embutidos. Aprovechan su red comercial y capacidad logística para abarcar este negocio, mantener a raya el principal coste, el transporte, e innovar con nuevos formatos e, incluso, ingredientes.

Así, por ejemplo, Nestlé vende Aquarel y Viladrau; Danone cuenta con Fontvella, Evian y LanjarónCoca-Cola tiene en su oferta Aquabona y FuenMayor; su archirival, Pepsi, es dueña de Aquafina. Mahou, conocida por sus cervezas, es dueña de Solán de Cabras y Sierra Natura; el grupo Pascual, cuyo buque insignia ha sido toda la vida la leche, es propietaria de Bezoya. A esta privilegiada lista se suma la que se conoce como el agua de Albacete, Aquadeus, con sede en El Robledo, manantial en la Sierra del Segura y perteneciente al Grupo Fuertes, dueño de El Pozo.

Todos, junto con otras muchas firmas locales, pelean por un negocio que mueve mil millones de euros en España, convertido en el tercer mercado europeo en consumo de agua embotellada y cuarto en producción. A nivel mundial, la suiza Nestlé, que este año cumple su 150 aniversario, y la francesa Danone copan más del 30% del mercado. Para esta última compañía el agua embotellada genera casi un 22% de los 22.400 millones de euros que obtiene en ventas en todo el mundo y es la línea de negocio que más crecerá, entre un 7% y un 10%, en los próximos cuatro años. Son magnitudes poderosas que dan una idea de la decisiva importancia que ha tomado este negocio en los colosos mundiales de alimentación y refrescos, conscientes de que el agua jamás abandonará la mesa de los consumidores, ni su bolsillo.

Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo