Encarnación Rodríguez, el espíritu de AMIAB

Si Encarnación Rodríguez Cáceres hubiese nacido en el siglo XXI, no tendría que haber salido de su pueblo para sortear las escaleras de su instituto. Pero el destino quiso que tuviese que abandonar El Egido (Almería) para continuar sus estudios en un centro sin barreras arquitectónicas. Así acabó en una ciudad, Albacete, que hace tres décadas estaba a seis horas en coche de su casa.

Pero a base de estudio y esfuerzo, aquella niña de pueblo con distrofia muscular es hoy una mujer independiente y formada de la que dependen más de 800 personas. Y es que Rodríguez Cáceres es la presidenta de AMIAB, la asociación de personas con discapacidad de Albacete que se ha labrado un nombre a nivel nacional, con nueve empresas, y suena en el ámbito internacional gracias a los éxitos de su equipo de baloncesto en silla de ruedas.

Rodríguez Cáceres debe lo que es hoy a su tesón y al esfuerzo de sus padres, que no dudaron en llevar a su hija a Albacete, aunque les costara doce horas de viaje, igual que no escatimaron en consultas en Madrid y Granada para buscar las respuestas que no tiene su enfermedad.

Hija de agricultor y ama de casa, Rodríguez Cáceres creció en una casa en la que eran siete hermanos, por lo que no le frenó la súper protección a la que podría haberse enfrentado una niña con discapacidad en los años setenta.

El diagnóstico llegó a los 7 años, desde entonces sabe que sufre una enfermedad muscular degenerativa para la que, de momento, no hay cura. Pero eso no le impidió salir de casa con 14 años para estudiar el grado de Administrativo en el Centro de Recuperación de Minusválidos Físicos (CRMF), en Albacete. Entonces, Encarnación ya caminaba con dificultad, de ahí que la silla de ruedas haya sido su apoyo desde los 16 años.

Después de la Formación Profesional, llegaron la diplomatura en Relaciones Laborales y la licenciatura en Derecho. Pronto quedó patente que Encarnación no era una joven normal. Con 29 años era independiente, tenía tres títulos, dos de ellos universitarios, y no le frenaba nada. Podía optar a una paga por su enfermedad o a cualquier trabajo por su sobrada preparación, pero vinculada a AMIAB desde 1987, desde los inicios de la asociación, le ofrecieron trabajar ahí y no se lo pensó dos veces.

En 1996, AMIAB había creado el primer centro especial de empleo, su primera empresa para dar trabajo a la discapacidad. Encarnación Rodríguez entró en 1999 para hacer un poco de todo, pasando finalmente al área de recursos humanos.

Por aquel entonces, la asociación empezaba con la desinfección, desinsectación y desratización, hoy, décadas después, cuenta con dieciséis actividades diferentes, con empresas en Albacete, Madrid, Murcia, Valencia y Almería e incluso con un laboratorio propio para su servicio de prevención de legionela.

AMIAB ha creado una red de empresas de éxito en la que los beneficios se reinvierten en crecer y crear más empleo donde la discapacidad no sea una barrera. Así, aquella asociación que nació hace tres décadas para tener su propio equipo de baloncesto, hoy también crea empleo e invierte en proyectos sociales.

Y es que Encarnación Rodríguez asegura que, aunque ella dé la cara como presidenta, “trabajo con un equipo increíble”.

Su agenda no le da respiro, pero cuando echa la vista atrás reconoce que se ha avanzado mucho. No obstante, cada vez que sale con su pareja, en silla de ruedas como ella, ve que aún queda mucho por hacer. Pequeños detalles como coger el autobús para ir al cine, ya es un hándicap, porque no pueden subir juntos. De todas formas, lo que más le preocupa es que, a pesar de todo el trabajo y de la importante expansión de los centros especiales de empleo, AMIAB tiene en la actualidad a más de mil personas esperando una oportunidad en su bolsa de empleo.

AMIAB remató anoche su día en la Feria de Albacete. El Gobierno de Castilla-La Mancha reiteró que pondrá en marcha en 2018 un Servicio de Capacitación Laboral, en colaboración con Esta asociación en la provincia de Albacete, que será el sexto de la red de Servicios de Capacitación. Su objetivo es que las personas con discapacidad aprendan un oficio y puedan integrarse laboral, social y familiarmente.

Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo