ANA ROMERO · Peluquería & Belleza

Gonzalo Aldámiz, un cirujano cardiaco en la lista Forbes

No está entre los más ricos, pero sí entre los cincuenta mejores médicos españoles. La prestigiosa revista de finanzas “Forbes” confirma lo que Albacete y la Fundación Jiménez Díaz ya sabían, que el doctor Gonzalo Aldámiz, con más de 4.000 cirugías cardiacas mayores en su haber, está muy por encima de la media. Bilbaino de nacimiento y albaceteño de adopción, coordina la cirugía cardiaca en los hospitales Quirón de Albacete y en los madrileños Jiménez Díaz, Rey Juan Carlos, Infanta Elena y el General de Villalba. Vela por un área de salud que supera el millón de habitantes trabajando a caballo entre Madrid y Albacete, aunque la residencia la tiene en esta tranquila ciudad manchega desde hace 18 años. 

El doctor Aldámiz dedica el poco tiempo que le queda libre a una cruzada, la de formar cirujanos cardiacos en Burkina Fasso y operar en Albacete a cuantos pacientes africanos sea posible, con el fin de salvar a unos jóvenes que han crecido sin asistencia sanitaria de una muerte segura. La suya, con 52 años, es la trayectoria de un médico vocacional que ha sacrificado su vida personal por una profesión que le apasiona.

El mayor de cuatro hermanos, hijo de un abogado economista formado en Deusto, Gonzalo Aldámiz Echevarría estudió Medicina en Bilbao, en la Universidad del País Vasco. Se convertiría en el primer médico de una familia a la que le hubiera gustado verlo en Deusto. De todas formas, la vocación de este médico iba más allá. Desde pequeño tenía claro que, de ser algo, sería cirujano cardiaco. No sabe si aquella certeza se debió a que el héroe que sonaba en su infancia no fue un futbolista sino un médico, Christian Barnard, quien llevó a cabo con éxito el primer trasplante de corazón.

Hernando Martínez - The Growthcoach - Business and sales coaching

La residencia la hizo en el ahora Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, en la Concepción, donde fueron fundamentales mentores como los doctores Gregorio Rábago y Fraile. Terminada la especialidad, el doctor Aldamiz estuvo seis meses en Vigo y cuatro años en el Hospital de Cruces de Bilbao, en su tierra, donde tuvo como maestro al doctor Enrique Castellanos, pero a su carrera profesional le faltaban retos, así que continuó en el Hospital de Harefield, en Inglaterra, considerado la referencia mundial en trasplante cardiaco.

En julio del año 2000, con 35 años, Gonzalo Aldámiz llega a Albacete con el compromiso de asumir un reto, afianzar la cirugía cardiaca en Castilla-La Mancha a través de un concierto entre la sanidad privada y la pública que había arrancado en 1998. Así aterrizaba en Albacete, en la antigua Recoletas, el médico formado en la Fundación Jiménez Díaz, el hospital donde, en 1958, se llevó a cabo la primera operación de corazón del país. Aquí, en Albacete, dio forma a su equipo, con los doctores Beltrame y Trujillo, y en esta ciudad conoció por casualidad al sacerdote burkinés que le abriría los ojos sobre la necesidad de cirujanos cardiacos en África.

Aldámiz no ha hablado con ningún periodista de “Forbes”, no sabe por qué aparece en la lista, pero quizá alguien haya descubierto que hace una década que, de la mano de la ONG Recover, trabaja en Burkina Fasso; que, con 52 años, tiene más de 4.000 cirugías cardiacas mayores en su haber; que es el coordinador de su especialidad en cinco hospitales; que es profesor en la Universidad Autónoma de Madrid, en las facultades de Medicina y Enfermería, o que la tasa de mortalidad de su equipo en Albacete no llega al 2%.

Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo