Unidad de alta precoz – Prótesis Total de Rodilla - Clínica Santa Cristina Albacete

La pregunta del verano en la farmacia

El Autor

Eduardo Giménez Benítez

Farmacéutico

Ú ltimamente recibimos en las farmacias la misma pregunta: “Me voy a la playa ¿puedo sacar allí mis medicinas?” O en el sentido inverso por parte de los familiares, turistas o visitantes de la Feria: “Quiero sacar mis medicamentos con receta electrónica de otra comunidad”. En ambos casos la respuesta es la misma, no se puede usar la receta electrónica de una Comunidad en otra.

Esta respuesta la entiende todo el mundo, pero nadie está de acuerdo con ella. Mientras existió el Insalud, había una frase impresa en las recetas de papel en la que se indicaba que esa receta prescrita por un médico se podía dispensar (conseguir) en cualquier farmacia autorizada de España.

Con la llegada de las autonomías y las transferencias sanitarias, el Estado se diluyó y cada autonomía inventó cosas distintas, como esta de la receta electrónica. El común de los mortales hubiera pensado que esa idea sería buena para el resto del país, por lo que a través del Ministerio de Sanidad se podría haber ejecutado para todo el Estado.

Pero nuestros políticos parece que solo piensan en su ego y en sus “reinillos”de taifas y no en los ciudadanos, llegando de esta forma a tener 17 modelos distintos de receta electrónica y la mayoría de ellos dicen que son incompatibles entre sí.

Ahora parece ser que se está probando a que sea compatible el modelo extremeño, canario y el castellanomanchego, siendo al parecer compatibles el de Castilla-La Mancha y el de Canarias, lo cual nos alivia mucho a los ciudadanos de ambas autonomías, dado que todos los días hay un gran trasiego de personal entre ambas comunidades, ¡qué alivio!

Y yo, como ciudadano normal y corriente, me pregunto: ¿Cuánto ha costado hacer un sistema para cada autonomía ? ¿No hubiera sido mejor y sobre todo más barato tomar el primero y extenderlo a todo el país ? ¿Cuánto nos cuesta ahora encajar todos los sistemas con las probaturas que eso conlleva, claro, con sus comisiones, sus técnicos, sus riñas …..?

Y dicen que quieren hacer una tarjeta sanitaria única para toda Europa y ¡no somos capaces de hacer una para toda España!

Me temo, amigo veraneante o viajante en general, que seguirá teniendo el problema de la receta electrónica por bastante tiempo y seguiremos escuchando en las farmacias la misma pregunta; en este país, como se dice ahora, por no decir España, no se arreglan las cosas del común de los mortales, qué importa si no puede sacar su medicación donde usted vaya, alguna solución le darán en la farmacia y si no, páguela, como le sucedió a una pareja hace un par de días. Le costó su medicación más de 20 euros y se fueron con la esperanza de que algún farmacéutico de su Comunidad les abone el dinero aún no siendo un buen negocio para el boticario. Genial.

Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo