ANA ROMERO · Peluquería & Belleza

La señora de las 300 vidas

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Mari Carmen, en la puerta del Hospital General.

Esta señora de 82 años habrá salvado más de 300 vidas. Aparentemente, es una anciana normal, sin embargo, Albacete siempre estará en deuda con ella y con el equipo que encabeza. De mirada dulce, tiene las goteras propias de la edad, pero no se jubila del voluntariado porque la Hermandad de Donantes de Sangre es su vida. Su historia con esta asociación, que preside y la mantiene al pie del cañón aunque sea ya octogenaria, empezó un 18 de marzo de 1971.

Mari Carmen de Huéscar aún recuerda cuando su marido, Juan Herrero, llegó a casa y le dijo que un compañero del Banco Central buscaba donantes de sangre porque había numerosas urgencias que no se podían solventar. Era la época en la que las donaciones se pagaban, pero Blas González, aquel trabajador de la banca, ya estaba gestando el cambio.

Mari Carmen, su cuñada y su marido acudieron a aquella llamada. El 18 de marzo de 1971 donaron sangre por primera vez en la vieja Residencia, hoy Hospital Perpetuo Socorro. Desde entonces, no faltaron a sus cuatro citas anuales. Un año después, en abril de 1972, nacía la Hermandad de Donantes de Sangre y cientos de albaceteños, como Mari Carmen, se unían a un gesto altruista que salvaba vidas sin que nadie tuviera que pagar por ello, sin que muriesen pacientes en la mesa de operaciones a la espera de una transfusión.

Mari Carmen donó hasta los 65 años. Sufrió una hemorragia digestiva que le obligó a retirarse, pero, hasta entonces, había donado en 115 ocasiones, contribuyendo con ello a intentar salvar más de 300 vidas. Pero ésta es la parte de su historia que menos se conoce, como el hecho de que, con 29 años, donó un riñón a su hermano, que después viviría más de seis décadas con aquella donación. Tuvo que viajar a París para que el trasplante se llevara a cabo y es ahora, más de medio siglo después, cuando esa intervención es posible en Albacete.

Donante mil. De derecha a izquierda, Mari Carmen de Huéscar, presidenta y alma de la Hermandad; Joaquín Ortiz (Quino); un empleado del Ayuntamiento de La Gineta, Miguel Muñoz y la donante número 1.000, que era de La Gineta.

Donante mil. De derecha a izquierda, Mari Carmen de Huéscar, presidenta y alma de la Hermandad; Joaquín Ortiz (Quino); un empleado del Ayuntamiento de La Gineta, Miguel Muñoz y la donante número 1.000, que era de La Gineta.

Discreta y algo tímida, pero también activa, trabajadora y responsable. Cogerá cinco días de vacaciones en septiembre, pero Mari Carmen se pasa el resto del año en la sede de la Hermandad, en la entrada del Hospital General Universitario. Aún le quedan fuerzas para viajar por toda la provincia, firmar convenios y acudir allí donde se requiera la presencia de los donantes. Y es que raro es el mes en el que no reciben un reconocimiento.

Hay que tener en cuenta que Mari Carmen es la presidenta, desde hace treinta años, de una de las primeras hermandades de España por número de donaciones, con cerca de 18.000 extracciones al año y más de 64.000 donantes.

Aunque ella haga cabeza, detrás tiene un gran equipo que ha conseguido lo que Albacete nunca podrá olvidar, como que media hora después del fatídico accidente de tren de Chinchilla hubiese cola para donar y cuatro máquinas de extracción a pleno rendimiento en la sede o que las primeras 250 bolsas de sangre que llegaron a Madrid después de los atentados del 11-M aterrizaran en helicóptero desde Albacete.

Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo