ANA ROMERO · Peluquería & Belleza

“Nos estamos alejando del enfermo”

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Humanizar la organización sanitaria y normalizar la enfermedad ante la sociedad. Los médicos, la sanidad en general, se están alejando del enfermo oncológico. Falta formación, pero también inversiones y un cambio de actitud a todos los niveles. Y este tirón de orejas lo da el doctor Corbella, toda una referencia en Medicina Interna que pronunciará la conferencia inaugural de CIPO, el Congreso de Comunicación con el Paciente Oncológico que se celebrará los días 10 y 11 de febrero en Albacete. 

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¿En qué puntos fundamentales habría que mejorar esa experiencia a la que hará referencia en su conferencia?

La implantación de la medicina basada en la evidencia ha supuesto, cada vez más, una orientación de la práctica clínica enfocada al conocimiento científico de la enfermedad (ciencia biomédica) pero un alejamiento a la persona enferma (humanismo médico), con una tecnificación excesiva de la asistencia sanitaria. Cada vez se emplean más y mejores recursos tecnológicos, tratamientos farmacológicos y procedimientos quirúrgicos para mejorar los resultados en salud, mientras se minimiza el foco hacia una atención más personal, cercana y directa con el paciente.

A mi modo de ver, los puntos fundamentales sobre los que habría que mejorar la experiencia de ser paciente, serían la atención a la persona enferma; la humanización de la organización sanitaria; los espacios físicos y las infraestructuras sanitarias y la normalización de la enfermedad ante la sociedad.

En una época complicada, ¿hay mejoras que no cuesten dinero o la inversión es imprescindible para mejorar esa experiencia?

La implantación de modelos de atención más afectivos requiere esencialmente que se involucren los diferentes actores, pero muchas de las acciones a realizar, no necesitan de una inversión económica concreta o cuantiosa, pues se trata de un cambio de actitud profesional, tanto el tipo de atención que se da a los pacientes como la humanización de la propia organización.

Evidentemente, para facilitar dicha implantación deben establecerse unas guías que permitan iniciar el camino o un plan de formación que sí cuesta un dinero, aunque la mayoría de instituciones tienen ya un presupuesto destinado a planes de formación y docencia de su plantilla laboral, por lo que se trataría de priorizar este tipo de formación concreta entre los objetivos de formación identificados como estratégicos para la institución.fraseuno

La adecuación de espacios o infraestructuras sí puede suponer una inversión importante, que probablemente habrá que planificar y presupuestar a lo largo de algunos ejercicios. La normalización social de la enfermedad, debería ser parte de las estrategias de los planes de salud de las diferentes administraciones sanitarias y por tanto del ámbito de la política sanitaria.

¿Ha sido usted paciente? ¿Cree que el sistema sanitario funciona también desde la óptica del enfermo o se ha perdido?

Sí, he sido paciente, y considero que nos queda aún un importante camino para poner en valor la dimensión humana en las estrategias de mejora de la asistencia sanitaria. Aspectos como la consideración de la dignidad y el respeto a la persona enferma, la comunicación con el paciente, el conocimiento y la promoción del ejercicio de los derechos y deberes de éstos, su empoderamiento y su participación en la toma de decisiones compartidas son ejemplos de los retos que tenemos por delante en este campo.

Como decía mi amigo y colega el Dr. Albert J. Jovell: “Hay evidencia científica, sobre todo en enfermedades crónicas, de que la implicación del paciente mejora el pronóstico de la enfermedad y su calidad de vida”.

¿La experiencia del paciente oncológico varía de la sanidad pública a la privada?

Nadie duda que los protocolos diagnósticos y de tratamiento de la medicina pública son iguales o incluso superiores  que en la sanidad privada, pues ciertos tratamientos muy tecnificados o innovadores solo están disponibles en los equipos tecnológicos o los ensayos clínicos de investigación que realizan los centros públicos de alta complejidad.frasetres

La sanidad privada, sin embargo, sabe aprovechar muy bien las brechas de mejora que quedan sin cubrir en la sanidad pública de nuestro SNS, y busca dar un trato más “personal” al paciente, considerando que es una de sus ventajas competitivas respecto al “anonimato” que se da en medicina pública. Escoger al facultativo que te va a tratar, tener acceso personal a él, disponer del tiempo adecuado para recibir la atención que necesitas, en un entorno amable, confortable y pensado para el bienestar del paciente y sus familiares, es parte de la base estratégica diferencial que la medicina privada busca en la atención al paciente oncológico.

¿Qué opina de las corrientes que hablan de la “humanización” de la sanidad? 

Estoy de acuerdo totalmente. Aunque, evidentemente, hay importantes y notables excepciones, tanto a nivel institucional como individual, el ejercicio de la medicina y la atención sanitaria en general ha dejado de ser “humana”, entendiendo por este concepto el que todos los agentes y grupos de interés implicados en el sector salud han dejado de priorizar la visión integral del paciente como persona enferma, atendiendo a todas las dimensiones que le afectan, no solo a nivel de la enfermedad que padece sino también a nivel de su dignidad y autonomía como persona, tanto a nivel individual, social como espiritual.

¿Ha dejado de ser humana la sanidad? ¿Por qué?frasedos 

Pienso que los avances científicos y técnicos han conllevado que cada vez más se empleen mejores recursos tecnológicos, nuevos tratamientos farmacológicos y sofisticados procedimientos quirúrgicos para mejorar los resultados en salud, lo que nos ha hecho olvidar en parte la dimensión humana de la asistencia sanitaria. Es por tanto nuestra obligación, impulsar la afectividad de forma paralela a la efectividad como instrumento para conseguir mejorar la calidad percibida, la eficiencia y la satisfacción de la actividad sanitaria.

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