ANA ROMERO · Peluquería & Belleza

Podemos, el Sescam y el ajo

El Autor

 Lorenzo Sentenac Merchán

Médico de Atención Primaria

Y se preguntarán ustedes: ¿Qué tiene que ver el Sescam con el ajo? Y yo les contesto: Efectivamente el Sescam no tiene nada que ver directamente con el ajo, pero sí con la explotación laboral.

Y es que recientemente llamó mi atención una noticia en la prensa que decía: “Hallan a 59 inmigrantes en Cuenca en condiciones infrahumanas trabajando en la campaña del ajo”. Y ya en el desarrollo de la noticia se explica que los explotados estaban sometidos a “jornadas de trabajo interminables”, y se habla de “trata de seres humanos con fines de explotación laboral y contra los derechos de los trabajadores”.

Claro que este hallazgo sólo ha podido lograrse gracias a “inspecciones preventivas en lugares donde se sospechaba que podrían existir víctimas de explotación laboral”. Ha sido una operación de la Guardia Civil y la Inspección de trabajo. El campo de Cuenca durante la campaña del ajo parece ser uno de esos sitios “sospechosos” que pueden ocultar casos de explotación laboral.

Pero ¿y si la Guardia Civil y la Inspección de Trabajo dirigieran sus pasos y sus investigaciones por ejemplo a un PAC (punto de atención continuada) o servicio de urgencias de un centro de salud del Sescam durante un fin de semana o puente prolongado? Pues se encontrarían con sorpresas desagradables, porque no faltarían, antes al contrario, los casos en que médicos y enfermeros PEAC realizan jornadas de 48, 65, o 72 horas seguidas de trabajo (se han dado casos de cinco jornadas seguidas), y claro, esto no conviene que se sepa, aunque casi “todos” lo saben.

Y en ese “todos” incluyo a quien tiene la responsabilidad legal de impedir que eso ocurra. Pero no sólo no lo impiden sino que lo ocultan o incluso lo alientan. Estamos hablando de un servicio público asistencial de urgencias y de una Comunidad con gobierno “socialista”. El wasap es una forma posmoderna de conversar bastante alocada y estrambótica. En grupos amplios, por ejemplo un wasap profesional o corporativo, puede ser una auténtica locura.

Como todas las conversaciones, la conversación del wasap tiene un carácter ondulante o en picos, con fases de letargia y fases explosivas que son muy difíciles de controlar o seguir. Pero el wasap profesional o corporativo, y estamos hablando de un wasap PEAC (el colectivo profesional más explotado y maltratado del Sescam), es decir, de médicos y enfermeros que trabajan para el Sescam en turnos de atención continuada, tiene algo especial y es que profesionales que nunca se han visto y que quizás nunca se van a ver, empiezan a compartir en una conversación colectiva y abierta sus experiencias y más concretamente sus pesadillas laborales. Pesadillas que al Sescam interesaría mucho que no vieran la luz y permanecieran aisladas y en la sombra, pero que por este medio tan moderno -el wasap- se comparten y se comunican precisamente a la velocidad de la luz y empiezan a revelar la auténtica naturaleza de la situación: una explotación laboral ubicua, conocida, y cuando no alentada, si consentida. Una explotación salvaje que no creeríamos posible en este medio.

Y esos mensajes y experiencias que se intercambian ya en tromba ponen también de manifiesto un cinismo de los gestores que consienten esa situación o bien la imponen con amenazas indirectas o directas, veladas o expresas, a quien creen indefenso y aislado. Esto es posible porque “todos” los responsables de que esto no ocurra, “todos” han fallado. Para hacerse una idea del tipo de experiencias (pesadillas) laborales que se comunican en un wasap del personal PEAC del Sescam, quiero poner aquí el contenido literal de uno de esos mensajes, de hace dos días, y que sólo es la muestra parcial de un conjunto más amplio. Habla una compañera: “Porque la verdad es que muchísimos hemos vivido malos tiempos, yo por ejemplo, he llegado a hacer guardias de cinco días consecutivos, y todavía hago de 65 horas, y hoy con 60 años y alguna limitación, y es lo coges o lo dejas”.

Recapitulemos: esto ocurre en Sescam, Castilla-La Mancha, España, Europa, lo que normalmente se conoce como “primer mundo”. Hablo hoy con un compañero PEAC que me había llamado hace un tiempo para manifestarme su situación muy similar a la que describe la compañera más arriba y que no es sino pura explotación y maltrato laboral. Nada ha cambiado me dice. Si no hace el sobreesfuerzo de realizar más de 24 horas seguidas de trabajo, no libra NINGÚN fin de semana al mes. Repito: NINGUNO. Ese es el chantaje. Y eso que su nombramiento es para cubrir (como médico o enfermero PEAC) una “franja horaria” y no días concretos como festivos o fines de semana. Tal como respira el Estatuto Marco, donde se habla de jornadas y descansos de 12 horas, debe suponerse que esa “franja horaria” hace referencia a la “franja horaria” que va de 20 a 8 horas (modelo navarro).

El cinismo de los gestores en el que se envuelve el maltrato a este personal puede ir desde decirle al profesional que se queja: “A lo mejor es que no estás preparado para aguantar este tipo de trabajo”, a otro momento posterior en que el profesional con la salud ya rota comunica que abandona, y entonces el responsable de la Gerencia le dice con igual cinismo “No sé cómo aguantáis tanto”. No debe extrañarnos por tanto que haya visto abandonar el puesto a seis compañeros en los últimos dos años. Una de las ventajas que debe esperarse de la entrada de Podemos en el gobierno de Castilla-La Mancha es que algunos cotos cerrados empiecen a orearse y que algunos espacios oscuros empiecen a iluminarse. La oportunidad que se le ofrece a esta formación política en nuestra Comunidad sólo será aprovechada si al final los ciudadanos sacan la conclusión de que vinieron a resolver problemas, a impedir brutalidades como las descritas, y no sólo a ocupar poder.

Les invito a investigar y conocer más sobre este asunto. En vista de que estas son las extrañas circunstancias laborales que a algunos profesionales del Sescam les toca vivir y padecer, hago desde aquí un llamamiento a Podemos, a la Inspección de trabajo, y a la guardia civil, para que amplíen su radio de acción y consideren como lugar “sospechoso” de ocultar casos de explotación laboral no sólo el campo de Cuenca durante la campaña del ajo sino también los PAC de los centros de salud del Sescam durante los fines de semanas y puentes prolongados.

Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo