ANA ROMERO · Peluquería & Belleza

¿Se puede prevenir la mutilación en el ámbito sanitario?

Numerosas ONG, como Amref, trabajan en lospaíses de origen contra la mutilación.

Las niñas menores de 15 años que residen en las familias procedentes de los países donde se practica la mutilación genital femenina (MGF) deberían ser el centro de atención preventiva. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2017 residen en Castilla-La Mancha 520 niñas menores de 15 años con nacionalidad de países donde se practica la MGF. El mayor colectivo es el de Nigeria (160), seguido de Mali (113), Pakistán (73) y Senegal (44). No obstante, la población en riesgo superaría el millar porque el peligro también está en las mayores de 15 años y tanto dentro de la región como en los viajes a sus países de origen.

La mutilación Genital Femenina es la extirpación parcial o total de los genitales por motivos no médicos. Hay cuatro tipos de mutilación: extirpación total o parcial del clítoris, eliminación total o parcial clitoriana y de los labios, infibulación (que incluye la costura de los labios para hacer más pequeña la abertura vaginal) o la mutilación de los genitales femeninos en todo su conjunto. Las más comunes son los dos primeros casos, y los dos últimos llaman la atención por su dureza.

El protocolo que ha publicado la Consejería de Sanidad hace referencia al ámbito sanitario. Se compromete a difundir el documento por diferentes canales, como la web de la Consejería de Sanidad, la plataforma web de pediatría del Grupo Independiente de Pediatras Informatizados (GIPI), contactos con colegios profesionales de Medicina y Enfermería o la Asociación de Pediatría de Atención Primaria de Castilla-La Mancha.

Asimismo el protocolo establece que, a través de las Gerencias del Sescam, se facilitarán sesiones clínicas a los diferentes servicios para advertir sobre estas prácticas y sus consecuencias.

Los mecanismos de prevención o los síntomas de alarma también deberían llegar a la Universidad de Castilla La-Mancha y la Universidad de Alcalá de Henares a través de la formación en grados y postgrados de Educación, Enfermería, Medicina, Trabajo Social y otras que puedan tener relación con la materia.

Imagen de la presentación en Albacete del programa AFTER.

Esta semana se está presentando en Castilla-La Mancha el proyecto europeo “Against Female Genital Mutilation/Cutting Through Empowerment and Rejection” (AFTER), que tiene como objetivo conocer el riesgo de incidencia de la mutilación genital femenina (MGF) y los recursos legales y sociales existentes para luchar contra ella.

La presentación de este programa la está protagonizando la coordinadora del proyecto AFTER y responsable de la Fundación Simetrías, María Angeles Díaz. España se integra en este programa europeo a través de un equipo de la Universidad de Castilla-La Mancha, vinculado a la Fundación Simetrías de Toledo.

En Castilla-La Mancha, la población femenina en riesgo es de 1.119 personas. España acumula una población total en riesgo de 56.694 personas, de las que 16.554 son niñas y 11.091 son mujeres.

María Angeles Díaz advertía recientemente en Albacete que la MGF no es ni una cuestión religiosa ni social, sino étnica que se perpetúa como parte de un proceso identitario y por ello es muy importante contar con miembros de la propia comunidad africana como agentes del cambio.

En este proyecto se encuentran acompañándolos como agentes del cambio Adama Ndiaye, líder religioso musulman; Mariame Sakho, ex-diputada de Senegal y defensora de los derechos de las niñas; Cheickhu Cisse, presidente de la Asociación Colectivo de Apoyo; Romeo Bguidi, coordinador del foro de AFTER en Albacete y Khardiata Ndoye, responsable de programas de patrocinio en Senegal.

La responsable de la Fundación Simetrías anunció que van a pedir en el Senado que la financiación de estos programas de prevención y atención contra la MGF sean financiados también con cargo al Gobierno Central y no que solo cuenten como hasta ahora con apoyo financiero autonómico.

Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo