• Ahogamientos: las 458 muertes evitables

    Esta semana moría ahogado en una piscina de Villarrobledo un anciano de 91 años. El Ministerio de Sanidad recuerda a la población que los ahogamientos se pueden prevenir. Como cada año, aconseja extremar las precauciones.  

    Para prevenirlos, el Ministerio lanza una serie de recomendaciones que pueden encontrarse, en la web que el Ministerio dedica a fomentar estilos de vida saludables. Estos son los principales consejos: 

    • Asegúrese de que la piscina donde acude con su familia cuenta con las adecuadas medidas de seguridad como socorrista o cercado perimetral para que sus hijos pequeños no pueden acceder libremente. 
    • Recuerde que la vigilancia de sus hijos menores es su responsabilidad; la del socorrista es el salvamento acuático cuando sea necesario. 
    • Vigile a los menores en todo momento cuando estén en el agua o jugando cerca de ella, y no delegue esta responsabilidad en un niño más mayor. 
    • Para los niños, el cercado perimetral es muy seguro, ya que aísla completamente la piscina. 
    • Si no sabe nadar o no nada bien utilice un chaleco salvavidas para bañarse y úselo siempre para practicar un deporte acuático. Los flotadores hinchables no son recomendables. 
    • En la playa, respete el significado de las banderas: nunca se bañe si está roja. 
    • Báñese en playas con vigilancia y respete siempre las indicaciones de los socorristas. 
    • No sobreestime su condición física ni su capacidad para nadar. En el mar, si se encuentra cansado o tiene dificultad para volver, nade de espaldas moviendo las piernas solamente hasta llegar cerca de la orilla. 
    • No se bañe en zonas donde esté prohibido el baño. 
    • Báñese siempre acompañado, sobre todo si es una persona mayor o padece algún problema de salud. 
    • El consumo de alcohol antes del baño disminuye la capacidad de reacción ante un peligro y puede propiciar conductas que pueden poner en riesgo nuestra salud. 
    • Bañarse de noche es muy peligroso: si le ocurriera algo, nadie podría verlo. 

    El Instituto Nacional de Estadística (INE), en los últimos datos publicados, informa que en el año 2016 fallecieron en España 458 personas (362 hombres y 96 mujeres) a consecuencia de lesiones graves ocurridas en el medio acuático.  Estas cifras son similares a las de años anteriores.

    La principal causa de fallecimiento fueron los ahogamientos por sumersión accidental, 439 casos de los 458, 9 casos más que el año anterior. Además, de los 19 casos restantes, 15 corresponden a accidentes ocurridos en medios acuáticos relacionados con medios de transporte por agua (embarcaciones, motos etc.), otros 2 fallecieron por un traumatismo causado por una zambullida y de los 2 restantes ahogados no se conocen las causas. 

    Nadie debe bañarse solo

    Sobre el lugar donde se ahogaron, 23 personas que fallecieron en una piscina, 4 de ellos por una caída y posterior ahogamiento en ella.  5 de los fallecidos en una piscina eran niños menores de 10 años. En aguas naturales (playas, ríos, pantanos, etc.,) fueron 173 personas las que  fallecieron por ahogamiento (141 hombres y 32 mujeres). Aproximadamente la mitad de los fallecidos en aguas naturales, 85 personas, eran mayores de 60 años. 

    Los niños siempre son responsabilidad de los padres

    Además de los ahogamientos, todos los años se producen casos de traumatismos craneoencefálicos y lesiones medulares, generalmente provocadas por imprudencias, como tratar de zambullirse desde gran altura. En ocasiones, además, el consumo de alcohol u otras sustancias está asociado a estos comportamientos.  

    En estos casos, las personas pueden ser ingresadas en centros hospitalarios por lesiones derivadas de estos accidentes, o por los denominados cuasiahogamientos. Así, en 2016 un total de 567 personas (33 menos que el año anterior que fueron 600) fueron hospitalizadas en relación con un ahogamiento no fatal, de ellas 217 eran personas de 65 y más años y 195 eran menores de edad y, de estos, 158 eran niños menores de 10 años. En relación a las causas, en 77 casos se produjeron por saltar o tirarse de cabeza al agua y, de estos, 24 de ellos eran niños menores de 10 años.