• ¿Aviones que nos fumigan y envenenan?

    El Autor

    Alberto Nájera López

    Profesor de Radiología y Medicina Física en la Facultad de Medicina de Albacete

    Estimado Cecilio, alcalde de Villamalea:

    Mi nombre es Alberto Nájera López y soy Físico y Doctor en Neurociencias por la Universidad de Salamanca, profesor en el Área de Radiología y Medicina Física de la Facultad de Medicina de Albacete de la Universidad de Castilla-La Mancha. Mi especialidad de formación básica fue la Física de la atmósfera y me especialicé en el estudio de factores ambientales y su relación con la salud. Desde hace más de 15 años formo a mis alumnos, futuros médicos, en una de las profesiones más duras y difíciles, a la vez de humanas y comprometidas, que existen. Su camino es duro; sólo entrar en nuestra facultad les supone haber tenido que renunciar a parte de su adolescencia pues mientras otros estaban de fiesta ellos estaban estudiando con la mente puesta en la PAEG/Selectividad. Y durante la carrera no es menos duro.

    Estamos en una de las titulaciones más difíciles que existen. Renuncian a parte de su vida por desarrollar aquello que aman y anhelan: ser médicos para algún día poder ayudar a los demás. Tras 6 años de durísima carrera con cientos de prácticas y miles de horas de estudio, tendrán que enfrentarse a un durísimo examen que será la puerta a su formación especializada: el MIR. 225 preguntas tipo test, algunas larguísimas, sobre cualquiera de los conceptos adquiridos durante los 6 años de carrera. Tras este terrible examen que tardan 1 año en prepararse, comenzarán su formación especializada. Algunas de las especialidades conllevarán hasta 5 años de formación intensísima y realmente difícil. En todos los casos la Ciencia será la base de su formación.

    Todo lo que aprenden no es opinión, es evidencia científica demostrada y contrastada desde hace décadas. No podrán tomar una decisión clínica si no tienen una evidencia sólida detrás. No hay lugar a la elucubración o la fantasía, la creencia o la opinión. Les formamos con un espíritu científico y tras esos más de 10 años de durísimos estudios, serán médicos.

    Perdone la larga introducción pero quiero que entienda con qué cara se pueden quedar estos chicos cuando se enteran de que un ayuntamiento de nuestra provincia cederá sus instalaciones para que un señor sin la más mínima formación científica más allá de lo que parece ser “sus búsquedas en Internet”, algún curso de formación no reconocido oficialmente o algún libro que parece haber leído (por lo que dice en su “breve currículum” o en su web), se define como titulado técnico en terapia natural (titulación no oficial ni reconocida) o algo parecido e impartirá una charla sobre algo tan sencillo como los contrails que, como físico de la atmósfera, me hace gracia a la vez que me parece insultante que lo explique alguien que tampoco parece haber estudiado nada parecido a la Física. En cualquier caso parece evidente que no tiene la más mínima formación científica. En mi caso, para poder llegar a donde estoy también tuve que renunciar a muchas cosas cuando era estudiante, tuve que estudiar hasta el final y periódicamente se nos evalúa nuestra calidad científica y valía académica, 5 años de carrera, 5 de tesis doctoral y 17 de experiencia en la Universidad, autor de publicaciones científicas, en revistas científicas serias, proyectos de investigación, decenas de ponencias en congresos nacionales e internacionales, conferencias y autor de varios libros.

    El pasado viernes encontré casualmente el cartel de la charla que, según indica, tendrá lugar en el mismísimo salón de plenos del ayuntamiento (por cierto, ni el nombre del pueblo aparece correctamente). Lo compartí en mi Twitter personal y ha generado más de 14.000 impresiones por tratarse de un tema tan absurdo a la vez que preocupante por lo que supone la cesión de un espacio público a estas disparatadas y alarmistas creencias infundadas. Con respuestas y retuits ha generado más de 30.000 impresiones. Sí, la charla tendrá lugar en un espacio público donde seguramente no se admitiría una charla sobre si la Tierra es plana o si la Tierra gira o no alrededor del Sol… ni mucho menos para promover una secta o las posesiones demoníacas o para vender terapias que no han demostrado científicamente que son válidas. Pues tal y como se presenta la charla, nos encontramos ante algo que no dista mucho de defender que la fuerza de la gravedad no existe.

    No, los aviones no nos fumigan con sustancias tóxicas más allá de los residuos de la combustión del queroseno en sus turbinas y esas estelas que, curiosamente sólo se ven en determinados días, no son más que la condensación de vapor de agua en las capas altas de la atmósfera. Por encima de los 10.000 metros de altura se produce una inversión en el gradiente térmico de la atmósfera que hace imposible que lo que allí se vierta, caiga a la Tierra. Además sólo ocurren en determinados días en los que las condiciones atmosféricas favorecen esos procesos de condensación debido a la temperatura y humedad de esas capas altas de la atmósfera. Además de ser de sentido común, ¿qué depósitos no deberían llevar esos aviones que supuestamente nos fumigan, si son capaces de dejar un rastro de horizonte a horizonte, más de 100 km de longitud? Seguro que ha fumigado o conoce a alguien que fumiga sus tierras en Villamalea, entenderá que fumigar 100km de distancia es imposible con el volumen y peso de un avión comercial… Puede encontrar una explicación divulgativa de todo esto en: http://magonia.com/2009/08/16/la-amenaza-los-chemtrails/

    Pero no sólo parece que hablará de estas falsas fumigaciones que hasta la Guardia Civil ha denunciado como un bulo sin sentido:https://twitter.com/guardiacivil/status/873229461122101249?lang=es, sino que promete hablar de otros tóxicos que nos rodean, a pesar de que tampoco parece ser químico ni tener una mínima formación en este campo científico. Entiendo que no hablará ni de la contaminación atmosférica, ni del tabaco ni del alcohol, principales factores de riesgo y enfermedad que nos rodean en nuestra vida diaria. Huelga decir que es una barbaridad indicar en el cartel que las falsas fumigaciones podrían provocar enfermedades sin tener la más mínima evidencia de causalidad en el asunto, si es que sabe qué significa este concepto de causalidad y cómo se analiza en Estadística, rama de las matemáticas que dudo también que su ponente, domine.

    No voy a entrar a detallar las numerosas faltas de ortografía que contiene el cartel y el resumen de la charla que ofrece, pero no puedo dejar de destacar dos afirmaciones alucinantes: los tóxicos de la industria farmacéutica o que cambian el clima ¡con ingeniería genética! El despropósito es tal, que resulta insultante a cualquier persona que lea el cartel con un mínimo espíritu crítico y vea que su Ayuntamiento cederá el espacio para este tipo de información falsa, sin evidencia y no muy diferente a la afirmación, como le decía, de que la Tierra es plana. ¿Qué formación e información estará recibiendo la población de Villamalea de la mano de su Ayuntamiento? ¿Y los jóvenes, qué mensaje reciben de un “experto” en nada que se dice terapeuta sin tener ninguna formación reconocida oficialmente hablando de Física, Química o Farmacología?

    Y al parecer no es la primera vez que su ayuntamiento acepta de la mano de la Asociación Tierra Esmeralda charlas pseudocientíficas. Ya hace años acogieron una conferencia sobre una terapia heredera de la “nueva medicina germánica” declarada ilegal y perseguida por sectaria en Alemania, su promotor está en la cárcel, y que aquí recibe el nombre de Bioneuroemoción y que supone un riesgo para los enfermos de cáncer que son animados a abandonar sus tratamientos con la falsa creencia de que nuestra mente es la causante de las enfermedades… Puede leer un breve dosier de 300 páginas sobre qué supone esta cuestionada o falsa pseudoterapia que ustedes promovieron en su Ayuntamiento en:https://docs.google.com/document/d/1if3tkKoSJaoCUoESn20EA0mqABlASoe-olLqFJxj_Qw/edit#heading=h.t3e5q1pqzvcg.

    Me pongo en contacto con usted y a su disposición, siento que algo tarde si se ha generado algún revuelo pero mi actividad docente estos días es frenética, para alertarle de lo que sin duda se trata de un acto de difusión de anticultura científica. Y por todo lo anterior, le ruego que recapaciten la cesión de ese espacio para un acto de ésta índole. Quien haya promovido esta charla en su pueblo debe querer muy poco a su pueblo ni a sus gentes al ponerlo en el mapa de aquellos consistorios que dan pábulo a estas charlas anticientíficas e irracionales y que, como científicos, estamos obligados a denunciar. Además entiendo que es obligación de nuestros representantes públicos velar por el Conocimiento, la Educación y la Salud y por eso me dirijo directamente a usted como responsable último capaz de parar esta tropelía acientífica.

    Espero que entienda este mensaje como una crítica constructiva, para informarle de qué es lo que les han propuesto acoger y que no tienen por qué saber si es cierto o no. El ponente, en su página web, es capaz de decir de nuestros profesionales sanitarios, de la sanidad pública que tanto nos cuesta a todos que “Los médicos siguen tratamientos alopáticos, es decir, luchan contra la enfermedad. A menudo se ven obligados a “despachar” a sus pacientes, tratando sólo sus síntomas, con lo que la enfermedad reaparecerá con más fuerza” (he corregido las faltas de ortografía). No es ético que un consistorio o una Asociación promocione este tipo de mensajes que, por otra parte, sólo demuestran un profundo desconocimiento de lo que es la Medicina actualmente.

    No, no se trata de intransigencia, ni de censura, ni de falta de libertad de expresión. Se trata de respeto a la Ciencia, a los Científicos, a la Universidad, al Conocimiento y, sobre todo, a mis estudiantes de medicina, la de verdad, la que no necesita apellidos pero que ha demostrado que funciona. Es, como decía anteriormente, un acto de responsabilidad de nuestros representantes públicos velar por la Salud y el Conocimiento. No es opinable que la Tierra no es redonda, como no lo es que esas fumigaciones no son más que vapor de agua, que no son peligrosas ni provocan enfermedades. No es apropiado alarmar a la gente con creencias infundadas y conspiranoicas. No es apropiado que estas cosas se digan en un espacio público por alguien que al parecer no ha demostrado ni tan siquiera estar capacitado para ello.

    Reciba un cordial saludo. Quedo a su disposición.

    Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo