• La ‘madre’ de Cuidados Paliativos

    Hace 25 años la sanidad pública de Castilla-La Mancha no contaba con una unidad de Cuidados Paliativos, esos cuidados con ‘mayúsculas’, pensados para paliar el dolor de los enfermos oncológicos en sus últimas fases, pero llegó la doctora Beatriz Vila Meizoso, una gallega de Ferrol, para convertirse en Albacete en la ‘madre’ de un recurso tan necesario.

    Llegó la doctora Beatriz Vila Meizoso, una gallega de Ferrol, para convertirse en Albacete en la 'madre' de un recurso tan necesario.

    Castilla-La Mancha le debe a la doctora Beatriz Vila Meizoso los primeros cuidados paliativos de la región, los de Albacete

    Todos los pasos que benefician a los pacientes tienen detrás a un ‘valiente’, el primer servicio de Neurocirugía de la región se lo debe Castilla-La Mancha a Vicente Calatayud, el primer ‘Código Ictus’ a Tomás Segura, las unidades de continuidad asistencial a Ignacio Hermida y así hasta una larga lista de ‘primeros’ que también han tenido brillantes continuaciones. Tampoco hay que olvidar que una gallega, recientemente fallecida, la internista Beatriz Vila Meizoso, fue la madre de los Cuidados Paliativos en Albacete y por ende en Castilla-La Mancha.

    “Era un referente, a la que siempre recurríamos todos, empática y la vez estricta, buena amiga y mejor persona”, recuerda ahora la especialista en Medicina de Familia Clotilde Boix, quien ha subrayado que esta gallega llegó a Albacete después de estudiar Medicina en Madrid y especializarse en Interna en Toledo. Empezó en el desaparecido Hospital de Los Llanos, después pasaría al Perpetuo Socorro y, hace un cuarto de siglo, empezó de cero la Unidad de Cuidados Paliativos, para lo que se formó, junto a la enfermera María José Blanquer, en Las Palmas, en El Sabinal.

    El 15 de febrero de 1999 la Unidad de Cuidados Paliativos daba sus primeros pasos, con encamación, consultas externas y una atención domiciliaria que dependía de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), que se volcó con el proyecto desde sus inicios.

    Pionera

    La unidad, pionera en Castilla-La Mancha, fue creciendo hasta hoy. Un cuarto de siglo y 12.000 pacientes después en Paliativos se trata al enfermo oncológico de forma integral, en cuerpo y alma, con una atención física, social, psicológica y espiritual que incluye a las familias.

    Y todo se lo debe la sanidad pública de esta región a una profesional “trabajadora, vitalista, entusiasta, una líder, una número uno”, como detallan quienes trabajaron codo con codo con ella, como la enfermera María José Blanquer.

    Hace seis años, Beatriz Vila se jubiló, dejando el testigo a la Dra Cristina Nerín. El 2 de junio fallecía como paciente de sus Cuidados Paliativos.

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