• Colitis ulcerosa y jamón de bellota

    El Autor

    Ricardo Reolid

    Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Doctor en Ciencias de la Salud

    Artículo publicado en #SaludSinBulos

    Leemos en la prensa generalista el siguiente titular: «Una investigación de la Universidad de Oviedo revela que la ingesta de jamón de bellota 100% natural, previene y protege contra los síntomas de colitis ulcerosa».

    Colitis ulcerosa  jamón de bellota

    Se trata de un estudio llevado a cabo en ratones, donde durante 3 semanas se sometió a los mismos a tres diferentes dietas: dieta pienso vegetal, dieta jamón control y dieta con jamón bellota 100% natural. Dentro de las variables analizadas se incluyeron el peso corporal y parámetros ligados al estudio de muestras biológicas mediante inmuno-histoquímica y el estudio de la microbiota intestinal.

    La principal conclusión de este estudio es que la ingesta de este jamón protege frente al desarrollo de colitis ulcerosa en un modelo animal para este tipo de enfermedad intestinal en vista de los resultados obtenidos en dichas variables analizadas.

    El artículo

    Dentro del artículo analizado, extraemos a raíz de su titular como el consumo de jamón de bellota 100 % natural puede combatir enfermedades intestinales, de una manera generalizada sin hacer distinción de la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.

    En el pie del titular, ya pormenoriza que el estudio se centra en la colitis ulcerosa, aunque indicando que previene y protege de sus síntomas sin detallar que está basado en un estudio con animales.

    La realidad

    ¿Qué es la enfermedad inflamatoria intestinal (EII)?

    Se trata de una enfermedad inflamatoria intestinal de carácter crónico. Su etiología es desconocida, aunque se sabe que participan factores de tipo genético, microbiológico, ambiental e inmunológico. La respuesta inmunitaria desencadena una serie de lesiones a lo largo de la pared del tubo digestivo. Sus principales formas son la enfermedad Crohn (EC) y la colitis ulcerosa (CU). Se diferencian principalmente por la localización de sus lesiones y el grado de afectación.

    En la CU se afecta de forma exclusiva a nivel intestinal, en su capa mucosa, y de manera continua sin áreas intactas afectadas. En la EC, en cambio, puede haber afectación de cualquier parte del tubo digestivo, de boca hasta ano, aunque predominan las lesiones a nivel de íleon terminal y colón, afectando a todas las capas de la pared y donde si puede haber zonas “parcheadas” o sanas.

    La EII presenta periodos temporales de afectación “o brote” alternando con periodos de remisión. Dentro de los periodos de brote, la diarrea y el dolor abdominal son las principales manifestaciones clínicas.

    Alimentación en EII

    La dieta debe ser individualizada en todos los casos de EII según la tolerancia de los pacientes.

    La sintomatología derivada al consumo de algunos alimentos se ve influenciada por la fase de la enfermedad y la cantidad de alimento ingerido.

    Cobra especial importancia el énfasis a utilizar técnicas culinarias con bajo contenido en grasas como el vapor o el cocido, evitando fritos y estofados.

    Como norma general, dicha dieta debe ser amplia, saludable y variada de acuerdo a dichas tolerancias, especialmente cuando la enfermedad se encuentra en periodo de remisión.  Un bajo contenido en grasas, incluyendo fibra soluble y lactosa si no existe intolerancia, serían puntos destacados para beneficiar al intestino grueso (2).

    Dentro de la fase aguda de brote, la alimentación adecuada es la base para el control de la enfermedad y los síntomas. Es importante comer pocas cantidades repartidas en varias tomas, bebiendo líquidos en cantidades pequeñas separadas de las comidas en la medida de lo posible y evitando café, té, alcohol, chocolate y bebidas con gas.

    En este periodo, es fundamental controlar los alimentos con fibra y eliminar las grasas saturadas y el azúcar es los episodios más severos hasta el control del patrón inflamatorio. Se adjunta una tabla para la selección de los alimentos más adecuados, aunque la clave sigue siendo la individualización de los casos (1).

    Conclusiones

    Extrapolar los resultados del estudio en cuanto al análisis de unos parámetros basándose en el estudio en ratones, más allá de las propiedades nutricionales de este jamón, y manifestando como titular que el consumo de este previene y protege contra los síntomas de la colitis ulcerosa, se muestra como un nuevo ejemplo de desinformación por parte de algunos medios de comunicación a la hora de informar sobre temas de salud.

    Dirigir a los pacientes a fuentes fiables de información como #SaludsinBulos o los portales de los que se ha extraído la bibliografía principal de este artículo, son la clave para luchar contra esta desinformación en cuestiones sanitarias.

    Bibliografía

    1. Colitis Ulcerosa. FEAD. Fundación Española del Aparato Digestivo.
    2. Dieta pacientes con Colitis Ulcerosa. IENVA (Centro de Investigación de Endocrinología y Nutrición Clínica)

    Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo

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