• El personal sanitario se forma en «compasión»

    Todo empezó con un neurocirujano preocupado por el creciente déficit en compasión y los suicidios entre el personal sanitario. La Medicina tiene el poder de curar, pero la forma de administrarla es fundamental. Así, la intensivista Isabel Murcia, impulsora del movimiento «Hola Yo Me Llamo» en Albacete, cree que la clave está en la compasión. Por este motivo, traerá hasta la Facultad de Enfermería de la ciudad castellanomanchega las directrices de un neurocirujano de la Universidad de Stanford.

    La Dra Murcia ha pasado más un año viajando a Madrid para formarse en «compasión». Aún sigue aprendiendo, pero ya tiene las bases para impartir, a partir del 17 de octubre, en la Facultad de Enfermería de Albacete, un curso sobre «Entrenamiento en el cultivo de la compasión». La mayoría de las plazas las ha completado personal sanitario, pero la falta de atención hacia lo que de verdad importa es un mal generalizado.

    Este curso abordará la compasión no como un término que connote pena sino como la fórmula para detectar el sufrimiento ajeno y personal y tratar de paliarlo.

    Déficit de compasión y suicidios

    Esta iniciativa partió del neurocirujano James Doty, fundador y director del Centro de Investigación y Educación sobre la Compasión y el Altruismo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford. Este médico llamó la atención tanto por el déficit de compasión que veía en su día a día como en el alto índice de suicidios detectado entre el personal sanitario. Sus enseñanzas y su apuesta por la humanización llegaron a Madrid y ahora profesionales sanitarios como la Dra Murcia las exportan al resto de España.

    Se trata de una formación, de ocho semanas, diseñada por psicólogos y neurocientíficos, basada en el cultivo de la compasión. Aunque hay una persona que imparte el taller, el maestro, como recordaba la Dra Murcia, es el grupo. El significado de compasión se transforma, se leja de la pena para transformase en una fórmula a la hora de manejar situaciones difíciles. Se enfocará a la atención plena y el sufrimiento.

    «He hecho lo que he podido»

    En el caso de personal sanitario, la Dra Murcia aspira a que sus compañeros no se quemen sino que acaben su jornada, después de lidiar con el sufrimiento propio y ajeno, con la satisfacción de pensar: «He hecho lo que he podido».

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