¿El amor es para siempre?

El Autor

José Ismael Astorga Fidalgo

Psicólogo voluntario de Lassus

El amor  es posiblemente la fuente más intensa de sentimientos agradables y fuertes que nos podemos encontrar en nuestras vidas. Podemos identificar distintos tipos de amor, como el que podemos sentir por un hijo, un padre, un amigo…, o una pareja. Puede ser difícil de explicar, pero todos podemos sentir que son diferentes.

Multitud de bibliografía se ha escrito sobre el tema, pero quizás  el que mejor que puede describir las relaciones de pareja viene de la mano de Stembert, que describe que las formas de amor no se suelen dar puras sino por las combinaciones de tres componentes:

CLINICA BAVIERA

Intimidad; referente al estado de cercanía, unión y afecto.

Pasión; referente al estado de excitación mental y física.

Compromiso; referente a la relación de compañerismo.

El amor completo sería una combinación de estas tres partes, dándose diferentes tipos de amor según combinemos  los componentes.

El amor no es una estructura fija si no que cambia durante el tiempo, pudiendo pasar de un amor romántico, donde prime más la pasión y la intimidad que el compromiso, a un amor compañero o sociable, donde se da más la intimidad y el compromiso, donde a veces se deja a un lado la pasión.

¿El amor es para siempre?

Cuando establecemos una relación estable con una nueva pareja esperamos que sea nuestro binomio (Conjunto de dos personas o cosas tomadas como unidad o como elementos en equilibrio o dependientes uno de otro) para el resto de nuestra vida.

Durante el trascurso de la vida en común los miembros de la pareja evolucionan de manera diferente, las inquietudes, los roles familiares, las actividades profesionales, enfermedades, duelos, esquemas personales…, pueden llegar a desgastar la vida en pareja incluso llegar a romperla.

Es cierto que el número de divorcios se ha incrementado mucho en los últimos años, pero aún la mayoría de parejas permanecen juntas toda la vida, probablemente muchas de ellas sufriendo altibajos y otras muchas transformando su manera de establecer su relación.

¿Cómo podemos potenciar la relación?

La comunicación

Uno de los más importantes hándicaps en una pareja que está en crisis, es la degradación de la comunicación, cómo se dice y recibe la información  se ve sesgada, hasta tal punto de parecer que hablan idiomas distintos. Cambiar  la forma de hablar con la persona amada puede mejorar notablemente la relación:

– Potenciar la escucha activa-

¿A quién no le gusta ser escuchado? No solo escuchar lo que cuenta la pareja, sino que parecerlo es parte primordial de este proceso. Adoptar una postura activa, mantener  contacto visual, poner cara de estar entendiendo acompañado de sonrisas o gestos de comprensión, no emitir juicios de valor y repetir el mensaje que está contando.

-Expresión  de los sentimientos negativos de manera directa-

Los sentimientos negativos como la ira, la rabia, la decepción, son considerados como inapropiados, pero no tiene que ser intrínsecamente dañinos ya que forman parte de nuestra existencia, saber expresarlos  de manera constructiva para que no se conviertan en una bomba en los oídos del otro, es parte de una buena comunicación. Expresar las emociones de manera directa, entender que yo soy el que se siente irritado  o triste  y no es la otra persona la que me saca de quicio o enfada, puede iniciar una petición que cambie  esa reacción irritante o que resuelva algún problema latente.

-Expresión de los sentimientos positivos-

Con demasiada frecuencia en las parejas se dejan de transmitir los sentimientos que se sienten por la otra persona, se da por entendido que estos sentimientos están y las expresiones de estos sentimientos se van apagando con el tiempo. Expresar estos sentimientos de cariño, no solo de manera verbal sino también de manera conductual (caricias, besos, ir de la mano…) actuarán de manera positiva en la unión de la pareja.

Ejercicios  para practicar en pareja

Una de las coincidencias que se aprecian en las parejas en conflicto tiene que ver con el intercambio de refuerzos, parte esencial en las relaciones y que suele estar sesgada, para ello podemos realizar una serie de ejercicios que sin duda repercutirán  en un cambio en relación.

-Pille a su pareja haciendo algo agradable-

Este ejercicio consiste en que cada uno registre durante un tiempo determinado       (un par de días) todas aquellas actitudes, actuaciones y detalles que el otro ha realizado y que son positivos. Más tarde se intercambiarán lo que han escrito y así pueden constatar cuales son las cosas que a la otra persona le agrada que hagamos.

-Y hágaselo saber-

En esta técnica que puede ser complementaria a la anterior y consiste en hacerle ver que se ha  captado todo comportamiento positivo que ha tenido hacia nosotros de manera no verbal, con un guiño, una caricia, un cachete en el trasero….

-Caja de los deseos-

Esta actividad consiste en que cada uno escriba en un trozo de papel, de diferente color cada uno, algún deseo, detalle o actividad que le gustaría realizar con el otro. Cada vez que uno de los dos quiera agradar al otro puede coger un papel de la caja y cumplir su deseo.

-Baraja de los pasatiempos-

Este ejercicio consiste en hacer una lista común  con actividades que puedan realizar conjuntamente y que podría suponer una satisfacción especial, bien porque ya lo haya sido en el pasado o ser algo que siempre quiso haber hecho y no hicieron. Cada uno de los dos  elegirán cinco actividades de la lista y después se intercambian las listas, la actividad en que se coincida se realizará, si no coincidiese ninguna se aumentará la lista hasta que coincida.

¿Y en los peores momentos?

Cuando la relación se deteriora,  aunque  se intente hacer resurgir emociones positivas, pueden aparecer momentos de hostilidad y de mal humor. Podemos utilizar  una serie de estrategias que nos ayuden a combatir la situación.

-Ignorar el mal humor del otro-

Cuando un miembro de la pareja está de mal humor, es importante “no entrar al trapo”,  ignorar el comportamiento agresivo es la mejor manera de extinguir este tipo de reacciones.

-Desarmar al otro con agrados-

Como parte de lo anterior, el realizar una acción que sabemos que puede ser grata para el otro (una cena, ver su programa preferido…). Es importante apoyarse en la comunicación no verbal.

-Cambiar el tema de comunicación a algo mutuamente agradable o neutro-

En los momentos en que algún tema conflictivo haga que en la pareja se pierdan “los papeles”, tener la habilidad para cambiar el tema hacia alguno banal o que sea agradable.

-Empatía-

Intentar ver el mundo a través de los ojos de la pareja y expresarnos de esta manera, puede paliar el inicio de los “malos momentos”.

Las parejas han cambiado mucho en los últimos tiempos, hace unos años en la mayoría de las ocasiones su fin era el de formar una familia, actualmente existen diversos tipos de parejas y de maneras de comprometerse, aún así tienen muchas cosas en común, este tipo de consejos son aplicables a cada una de ellas. Cada pareja es única y la relación está en continua evolución, la libertad de poder elegir nuestro binomio de vida, proteger  y mimar esa relación, no garantiza su éxito infinito, pero si  que hace que esa unión sea constructiva, positiva y gratificante. ¿Qué es  más importante con nuestro binomio de vida, el compromiso eterno o la autenticidad de la relación?

 

Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo
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