• «Hay una deuda con los sanitarios fallecidos»

    El Dr Gómez Bermejo recibe el Emblema de Plata del Consejo General de Colegios de Médicos, que dedica a sus compañeros Antonio Cepillo y Santos Julián

    El oftalmólogo Miguel Fernando Gómez Bermejo ha recibido la condición de Colegiado de Honor con Emblema de Plata del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos con un sabor agridulce, ya que le hubiese gustado compartirlo con Antonio Cepillo y Santos Julián, compañeros fallecidos. De hecho, Santos Julián fue el primer médico víctima del COVID en la región. Es más, si le hubiesen dejado hablar en el acto de entrega de la distinción, habría dicho: «Reivindico la muerte en acto de servicio para el personal sanitario», para que la viudedad sea del 200%. Le habría recordado al ministro Grande-Marlaska que «hay una deuda con los sanitarios fallecidos».

    Gómez Bermejo
    Gómez Bermejo, en una imagen de archivo, en el Hospital Perpetuo Socorro, donde ejerció los últimos años.
    Imagen de la medalla que acredita la condición de Colegiado de Honor Nacional con Emblema de Plata.

    Los hospitales comarcales «están desmantelados» y en la Atención Primaria «faltan manos»

    Cercano y conciliador, aunque polémico por su costumbre de decir lo que piensa, el Dr Gómez Bermejo, quien fuera durante ocho años presidente del Colegio de Médicos de Albacete y refundador de Sindicato Médicos (CESM) en Castilla-La Mancha, no olvida que cuando el COVID colapsó todo pidió ayuda al consejero de Sanidad, Jesús Fernández. Pero su compañero de partidos de fútbol y cervezas le dio la espalda a una ciudad que veía con impotencia cómo los pacientes se ahogaban en los pasillos de Urgencias.

    Tampoco entiende que la viuda de su compañero Santos Julián González, el primer médico de Castilla-La Mancha que murió de COVID, no tenga la pensión que le corresponde a quien muere en acto de servicio.

    Después de 41 años ejerciendo la Medicina, padre de médico y enfermera, Gómez Bermejo se jubilaba la pasada primavera, pero tanto por sus hijos como por las visitas que hace ahora a los pueblos como voluntarios de Sindicato Médico (CESM), sabe que la sanidad pública no va bien, que los hospitales comarcales «están desmantelados» y en la Atención Primaria «faltan manos». Y en relación con el Hospital General Universitario de Albacete, apunta que aún está esperando el nuevo centro sanitario que prometió el presidente autonómico en 2015.

    Hospitales comarcales a medio gas y el General con un aparcamiento de once millones de euros cerrado

    Amable en el trato, pero sin pelos en la lengua, este médico se pregunta cómo se invirtieron 11 millones de euros en el aparcamiento del Hospital General de Albacete, que aún sigue cerrado, y, sin embargo, no se adquiere una nueva resonancia, que costaría un millón de euros. También se pregunta cómo hay plantas cerradas y servicios que no hacen guardias en los hospitales de Almansa y Villarrobledo, que se abrieron en 2007.

    «Es indigno que tengamos el único hospital de Castilla-La Mancha con tres camas por habitación»

    Le han ofrecido debutar en la política y ha dicho que no por su mujer, pero cree que los pacientes de Albacete deben reaccionar. «Es indigno que tengamos el único hospital de Castilla-La Mancha con tres camas por habitación». «En los últimos años Albacete no ha dejado de perder en favor de Toledo. No hay camas; no hay quirófanos y la lista de espera es de vergüenza».

    Sus adversarios políticos agradecerán que se quede en la retaguardia, porque fue el único, junto a los celadores, que pidió la dimisión de toda la cúpula de la Gerencia de Atención Integrada de Albacete después de ver cómo se gestionó la pandemia.

    El primero en poner una lente intraocular en Castilla-La Mancha

    Murciano de Abarán, su madre le aconsejó que estudiara Magisterio, pero Gómez Bermejo se empeñó en cursar Medicina en Murcia. Y le hubiese ido mejor siguiendo los dictados maternos, porque en junio de 1979 tenía el título de Medicina y un futuro negro. España tenía más de 20.000 médicos en el paro y sólo convocaba 2.200 plazas MIR al año.

    Llegó a Albacete tras entrevistarse con Salvador Moncayo, director entonces del Insalud. Se especializó en Oftalmología con Julio Montoro y Manuel Belmonte y en 1990 se convirtió en el primer oftalmólogo del Hospital de Hellín, donde puso en marcha el servicio. Junto con María José Salido, fue el primero en poner una lente intraocular en Castilla-La Mancha. Y es que también tuvo una corta etapa en el Hospital de Valdepeñas.

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