• “El personal sanitario es de lujo, pero esto no funciona”

    A sus 77 años, José María Roncero ha pasado a un segundo plano en la defensa del consumidor, que ha liderado desde 1984. Él vio cómo nacía en Albacete la primera Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) de España, así como apoyó que la Unión de Consumidores (UCE) tuviera presencia, además de en Albacete, en Ciudad Real, Toledo o Cuenca. Se enfrentó a los colegios de médicos, por el precio abusivo de los certificados; vivió los tiempos de la mayor crisis sanitaria de la historia de España, la del aceite de colza adulterado; trabajó para que la leche no se vendiera sin control sanitario y consiguió que los consumidores tuviesen voz en hospitales como el de Albacete.

    José María Roncero

    Autodidacta, el cuchillero, que empezó a trabajar con solo 9 años, se convirtió en la voz de los consumidores españoles cuando alcanzó la presidencia nacional de la UCE en 2005. Para entonces, el artesano José María Roncero había dado paso a un consumidor formado e informado que se había empapado durante años de todas las leyes habidas y por haber, capaz incluso de enfrentarse a la banca.

    Hoy considera que pertenecer a Juventud Obrera Cristiana le despertó un compromiso social que desembocó en la defensa del consumidor, a la que ha dedicado los últimos 35 años.

    Las ambulancias del Sescam

    Eso sí, en el siglo XXI, ve con pesar que se ha perdido gran parte del camino recorrido. Considera que el transporte sanitario público tiene serias deficiencias en Castilla-La Mancha. Además, escucha con impotencia cómo los propios profesionales se quejan de las listas de espera y la falta de quirófanos en la región. Sin embargo, la UCE, sin apoyos de la Administración desde 2011, ha perdido su presencia en Castilla-La Mancha. Sólo le queda la oficina de Albacete, la que iniciara su andadura en 1984 bajo el nombre de Los Molinos, la misma a la que ahora recurren pacientes con años de espera para entrar en un quirófano.

    Trabajador desde los 9 años

    La vida de José María Roncero no ha tenido un respiro desde los 9 años. Si bien empezó en el mundo de la cuchillería de la mano de su familia, en los años sesenta montó su propio taller en Almansa y, tras aprobar un examen, acabaría trabajando en la Maestranza Aérea. Pero el movimiento asociativo y el apoyo de un amigo de la OMIC y de un alcalde, el primero de la democracia, le llevó a mediados de los ochenta a fundar una asociación de consumidores que pronto adquiriría carácter regional.

    Aquella UCE Castilla-La Mancha tenía voz a nivel nacional y presencia tanto en las reuniones de la Consejería de Sanidad como en las de hospitales como el de Albacete. Pero hoy aquello es historia y, sin embargo, José María Roncero está convencido de que la UCE tiene mucho que decir en el pliego de condiciones de las ambulancias.

    José María Roncero

    «La sanidad que no es inmediata no es sanidad»

    “Teníamos voz y se nos escuchaba porque hay cosas que el político o no ve o no quiere ver”, recuerda con nostalgia, al tiempo que lamenta la situación: “Tenemos profesionales de lujo, pero esto no funciona. La sanidad que no es inmediata no es sanidad”.

    Se enfrentó a los colegios de médicos

    Y es que hubo un tiempo en el que un joven José María Roncero se las vio en los tribunales con el Colegio de Médicos de Albacete. Logró cambiar una situación que se daba en toda España. Los certificados médicos, que se necesitaban hasta para que los niños entraran en un colegio, costaban 3.000 pesetas, lo que consideró un abuso. Al final, la justicia le dio la razón. Los consumidores llegaron hasta el Supremo y la rebaja en aquellos certificados se aplicó a todo el país.

    Él empezó en unos tiempos en los que brotes como el de la listeria ni se habrían detectado. Así, la UCE colaboró con las autoridades sanitarias para que la leche, que se vendía en la calle sin control alguno, pasase a envasarse en bolsas. Las amas de casa salían a la puerta de la calle con sus propias botellas, que les rellenaba el lechero.

    La UCE dio voz a los pacientes

    Los consumidores, a través de la UCE, se implicaron en campañas para reducir las visitas a los hospitales, para fomentar la higiene o para aconsejar la vacunación infantil. De hecho, hoy José María Roncero sería partidario de una campaña para concienciar a la población sobre la importancia del uso racional de las Urgencias hospitalarias.

    Con cuatro hijos y siete nietos, el José María Roncero de la UCE da paso ahora a un jubilado que reparte el tiempo entre la familia, las clases de guitarra y la escritura. Mientras, espera que la voz del consumidor recupere la fuerza que siempre ha tenido en Castilla-La Mancha.

    Aquí puede ponerse en contacto con la UCE de España y de Albacete

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