• Medicina Interna advierte de la falta de relevo generacional

    El 43º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), que se celebra hasta mañana en Gijón (Asturias), congrega a más de 2.300 médicos internistas españoles de todo el país para debatir sobre el presente y futuro de la especialidad. Se ha convertido en el marco idóneo para departir sobre el relevante papel de la Medicina Interna en el Sistema Nacional de Salud (SNS) en la actualidad. Han advertido de la falta de relevo generacional.

    También preocupan “la sobrecarga o la fragmentación asistencial”

    El escenario actual y de futuro de la Medicina Interna y su importancia dentro del SNS lo han abordado el Dr. Jesús Díez Manglano (presidente de SEMI y del Comité Organizador), la Dra. Juana Carretero Gómez (vicepresidenta 1ª de SEMI y presidenta del Comité Científico) y el Dr. José María Fernández Rodríguez (presidente de SAMIN y presidente Ejecutivo de los Comités Organizador y Científico).

    Han reiterado la “necesidad apremiante de dar respuesta a la falta de relevo generacional de internistas en el SNS”. Se ha analizado el déficit de profesionales en la especialidad, así como otros temas que preocupan a la especialidad de Medicina Interna, como “la sobrecarga o la fragmentación asistencial”.

    En este contexto, se ha reiterado el papel del médico internista como un especialista transversal con visión integral de la persona, “ante la necesidad de atender cada vez más a un perfil de paciente ingresado más complejo, ya que fruto del envejecimiento poblacional, el 61% de los pacientes de la especialidad son crónicos complejos y el 40% pluripatológicos”.

    “Más indispensable que nunca”

    El Dr. José María Fernández ha reiterado que la Medicina Interna es «más indispensable que nunca», para afrontar el desafío que supone ya la cronicidad para el sistema sanitario. «Los internistas trabajamos bajo el principio de que ninguna enfermedad o problema clínico es ajeno a nuestra incumbencia o responsabilidad», ha comentado.

    Por su parte, la Dra. Juana Carretero ha hecho mención al amplio programa científico con más de 130 actividades con el que los internistas españoles actualizarán sus conocimientos durante el Congreso en múltiples campos y áreas de interés para la especialidad.

    Interesantes temas a abordar

    De entre los múltiples estudios y datos de registros que se van a exponer, la Dra. Carretero ha hecho mención al Registro ROFEMI (Obesidad y su Fenotipo en Medicina Interna), que se ha realizado sobre 536 personas con obesidad atendidas de forma ambulatoria en 46 servicios de Medicina Interna de hospitales de toda España y que «ha desvelado que el 86% de ellas tenía obesidad de muy alto riesgo. De éstos, utilizando análisis de clusters, podemos definir dos subgrupos y diferenciar aquellos con enfermedad más evolucionada en términos de comorbilidades».

    Por otro lado, en relación a la diabetes, la Dra. Carretero ha apuntado que el papel del internista es fundamental. «La diabetes tipo 2, debido a los múltiples mecanismos implicados en su aparición, precisa de una visión integral desde su diagnóstico. Unido a ello, las múltiples comorbilidades que asocia, como la enfermedad renal, la insuficiencia cardíaca o las enfermedades cardiovasculares, hacen necesaria una visión integral de la persona que vive con diabetes, en todos los estadios de la enfermedad. Y, para ello, los médicos internistas desempeñamos un papel fundamental», ha reiterado.

    Además, ha hecho mención a que «el abordaje integral de la persona y sus comorbilidades es especialmente importante en las personas de edad avanzada, donde la incidencia de diabetes y de obesidad abdominal, a partir de los 65 años y especialmente a partir de los 75 años, es superior a los 25 casos por 1.000 habitantes. Por eso, necesitamos algoritmos centrados en éstas personas y sus necesidades».

    Un papel clave

    Por su parte, el Dr. Jesús Díez Manglano ha hecho hincapié en el «papel clave de la Medicina Interna para garantizar una atención holística y dar una respuesta global a las necesidades de los pacientes, bajo un enfoque integral y humanista, teniendo en cuenta el enorme reto que supone el envejecimiento poblacional y la atención a un paciente cada vez más complejo”.

    También ha reiterado que «los hospitales están más preparados para patología aguda que para cronicidad» y que esto «es un reto en el que Medicina Interna tiene mucho que aportar y debe ser una especialidad clave en la transformación del sistema sanitario».

    Según los datos de la encuesta RECALMIN 2021, el 64% de los hospitales de agudos tienen una unidad de cuidados paliativos, el 56% una unidad de hospitalización a domicilio, el 32% una unidad de corta estancia y el 23% una unidad de diagnóstico rápido. En todos los casos la participación de los internistas es muy importante. El 64% de los servicios de Medicina Interna tiene una Unidad de Atención a Pacientes Crónicos Complejos.

    Paciente ‘tipo’

    La edad media global del paciente atendido en Medicina Interna es de 75,3 años (en mujeres asciende a 77 años), con una estancia mediana de 6,0 días y una tasa bruta de mortalidad del 11%. Entre los 10 diagnósticos más frecuentes figuran la sepsis y la neumonitis debida a sólidos y líquidos.

    Asimismo, durante la rueda de prensa también se ha comentado la “necesidad de contar con mayores recursos y más especialistas generalistas, transversales y con visión integradora de todas las patologías y comorbilidades de la persona enferma, como lo son los internistas, así como de abordar con garantías la falta de relevo generacional en la especialidad y el problema de la cobertura de plazas de médicos especialistas en Medicina Interna, la cual es patente en numerosos territorios del país”.

    El Sistema Nacional de Salud afronta ahora mismo numerosos retos para los que la Medicina Interna, según se ha puesto de relieve, puede ser “una gran aliada”: sobrecarga asistencial, listas de espera, falta de especialistas en zonas con mayor dispersión, necesidades de alternativas a la hospitalización convencional, coordinación asistencial, dificultad para encontrar gestores eficientes o la sostenibilidad del sistema sanitario.

    “Sabemos que el panorama hoy en día es complicado pero también somos conscientes que nuestro papel es esencial en favor de la salud de los pacientes. Desde la SEMI reiteramos que nuestro compromiso es total y estamos convencidos de que aunque será necesario un esfuerzo conjunto para resolver los desafíos del presente y del futuro, podremos conseguir que nuestra especialidad continúe siendo una garantía en favor de la salud de la población de nuestro país”, concluyó el Dr. Díez Manglano. 

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