• Una médico albacetense, en la «zona roja» italiana

    La doctora albacetense Lara Isabel García Navarro cuenta desde la «zona roja» italiana cómo el coronavirus puso en jaque a las unidades de cuidados intensivos. Su experiencia le lleva a pedir responsabilidad. Apela a la responsabilidad y el sentido común «por el bien de todos».

    El Autor

    Lara Isabel García Navarro

    Residente de Radiología

    He estudiado en la Facultad de Medicina Albacete y soy R1 de radiología en el Hospital Santa Maria Maggiore della Carità en Novara, ciudad que se encuentra a 50 kilómetros de Milán y que pertenece actualmente a la conocida “zona roja” italiana, una expresión que conlleva una serie de medidas que ayudan y facilitan el control de la epidemia de COVID-19, entre las que están incluidas la limitación de movimientos dentro del territorio y la prohibición de entrada y salida del mismo, así como la suspensión de las clases y de eventos de todo tipo.

    zona roja italiana coronavirus

    En la «zona roja» italiana se pueden leer mensajes de agradecimiento al personal sanitario

    Me he decidido a escribir este artículo por si puede servir o ayudar de alguna manera en otros sitios donde, como aquí, la epidemia ha pillado “por sorpresa”.

    En Italia todo empezó con el conocido “paciente 1”, el primer caso de contagio autóctono reconocido en territorio italiano. Se trata de un joven de 38 años que ingresó en la UCI con un cuadro respiratorio grave el pasado 21 de febrero. Desde entonces, el número de contagios aumentó exponencialmente a pesar de las medidas de contención que se llevaron a cabo y el aislamiento de contactos.

    No, no es una gripe: es “otra cosa”

    No, no es una gripe: es “otra cosa” que la mayor parte de la gente pasará como si fuera una gripe o de forma asintomática. Pero sí, afecta también a pacientes jóvenes de forma grave, aunque el porcentaje de casos graves aumenta con la edad.

    Según las series, entre un 5 y un 10% de los afectados necesitará cuidados de UCI. Esto significa que por cada paciente de UCI “conocido”, habría 9 desconocidos que continúan haciendo vida normal, teniendo contactos y por lo tanto contribuyendo a aumentar exponencialmente el número de contagios y la necesidad de camas en la UCI, lo que supone el mayor motivo de la emergencia en la que nos encontramos. En sólo 2 semanas desde los primeros casos, había casi 500 pacientes con COVID ingresados en las UCI, que fueron distribuidos también entre hospitales de zonas que en un principio no estaban consideradas “de riesgo”.

    El número de casos no es real

    El número de casos no es real. Es sencillo. Ya que hay casos asintomáticos y es un virus con una alta tasa de contagio, es imposible contabilizar con absoluta seguridad el número de casos, qua cambia además día a día. Así, los números no son, y nunca podrán ser “reales”. Cuando aquí estaba reconocida y contenida la zona roja limitada al pueblo de Codogno y sus alrededores, Italia ya estaba exportando a otros países casos que no habían estado ni tenido contacto con la zona roja. En España está sucediendo lo mismo.

    La fase pre-epidémica. Es la fase que precede a la avalancha de casos graves. La fase en la que no se toman medidas de contención ni de protección del personal sanitario. La fase en la que, como ha pasado en numerosos centros, se contagian médicos, compañeros, personal y, desgraciadamente, también familiares del personal. ¿Se podía evitar? Sí. Se podía evitar.

    Psicosis

    A partir de los primeros casos, empieza la psicosis: pacientes que estaban ingresados por otras causas resultan positivos para el COVID-19, y se descubre que mientras tanto ya se han infectado personal sanitario y otros pacientes. Por esto y por obvios motivos, porque no se trata de una banal gripe, sino que es “otra cosa” es fundamental la protección individual de los trabajadores. Pero no sólo frente a los casos de COVID conocido: “todos los pacientes son COVID” mientras no se demuestre lo contrario.Si no se actúa así, se da lugar, como está sucediendo, a situaciones de cuarentena de enteros servicios, paralización de la actividad y, en el peor de los casos, infección de otros pacientes y del personal que los atendía y sus familias. Algunos, como se está viendo en Italia, desgraciadamente de forma grave.

    Medidas

    En un intento por proteger al personal y a los pacientes y evitar a su vez la gran cantidad de contagios que pueden tener lugar fácilmente en un ambiente como el hospitalario, en mi hospital se han tomado las siguientes medidas, a raíz de que hace pocos días llegase el primer paciente sintomático (grave) positivo para el COVID: se han suspendido todas las consultas externas y las cirugías no urgentes u oncológicas y todas las pruebas de imagen no urgentes a realizar en más de 10 días.

    Se ha cerrado el perímetro del hospital, permitiendo la entrada a peatones por un solo acceso. Antes de entrar se les mide la temperatura, salvo al personal sanitario, que se la mide en casa. En caso de fiebre, el personal no viene a trabajar y realiza un seguimiento. Las visitas de los familiares están restringidas según los servicios a un solo acompañante o ninguno, dependiendo del servicio, si bien es cierto que en otros hospitales de la zona están completamente prohibidas.

    Los pacientes con síntomas respiratorios pasan antes por una tienda de triaje

    Todos los pacientes con síntomas respiratorios pasan antes por una tienda de triaje, donde son dotados de mascarilla. No deberían entrar en Urgencias, sino llevar un recorrido completamente separado respecto a los demás pacientes.

    Respecto al aislamiento de los pacientes, dado que a partir del primer caso se sucede una avalancha de casos que necesitan asistencia médica y soporte respiratorio, puede “servir de inspiración” el hospital de Lodi, donde se reorganizó completamente la estructura, habilitando 3 áreas: un área naranja para los pacientes sospechosos de COVID con 38 camas. Un área amarilla con 37 camas para los pacientes positivos y un área azul para los contagiados con necesidad de terapias sub-intensivas, con 18 camas.

    zona roja italiana coronavirus
    El triaje externo es una de las medidas contra el coronavirus en la «zona roja» italiana.

    La UCI pasó de 7 a 16 camas, que resultaron enseguida insuficientes

    La UCI pasó de 7 a 16 camas, que resultaron enseguida insuficientes. Actualmente se encuentran saturadas las UCI de todos los hospitales de Lombardía y alrededores. Para facilitar el manejo y cuidado de los pacientes afectados evitando los contagios a otros pacientes y al personal, se han señalado hospitales de referencia para el COVID, de los cuales están siendo evacuados los pacientes NO-COVID y llevados a otros centros.

    Por último, en referencia a este tema, deciros que a día de hoy llevamos mascarilla –y gafas- también cuando hablamos entre nosotros. Comemos separadamente y mantenemos una distancia “de seguridad” ya que si no, básicamente, si se contagia uno nos contagiamos todos. Además nos mantenemos a distancia de amigos y familiares para evitar contagiarles en el caso de que nosotros fuéramos positivos por haber estado expuestos sin saberlo.

    Alarmismo no. Responsabilidad sí

    Todas estas medidas, por supuesto, no son nada sin las medidas colectivas y la colaboración ciudadana, que tiene que entender la gravedad de esta situación y actuar responsablemente reduciendo drásticamente su número de contactos a los absolutamente imprescindibles, evitando ocasiones de reunión y aglomeraciones y, por supuesto, no acudiendo a los centros de salud o a Urgencias si presentan síntomas de infección respiratoria, sino contactando los números habilitados para ello o en cualquier caso siguiendo las instrucciones que se hayan dado al respecto en su lugar de residencia. Los médicos y el resto del personal sanitario se están sacrificando por la salud de todos, temiendo por la propia salud y la de sus familiares. Y están pagando un precio muy alto.

    Todos somos responsables de nuestros actos. Sigamos las normas y, a los que las dictan, dicten normas claras, por la propia salud y la de todos. Alarmismo no. Responsabilidad sí. Con serenidad y sentido común, por el bien de todos.

    Hemeroteca:

    Italia ha pasado de dos contagiados el 31 de enero a 12.462 y 827 fallecidos el 11 de marzo

    Un comentario

    1. Soy rosa .la madre de mariahelena. No sabia que estabas ahi en ese frente jugandotela. Estoy conmocionada. Es espantoso y necezitamos un milagro.
      Como sabras aqui la situacion de la Paz y el 12 de Octubre de Madrid es surealista y te admiro mucho y ruego por hi y tu mama que bien puede estar orgustada (orgullosa y preocupada).gracias hija y que el favor del Señor tealcance siempre.

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