• Piojos, ante todo, que no cunda el pánico

    El Autor

    Sara Mínguez

    Doctora en Farmacia por la Universidad de Castilla-La Mancha

    Ya han vuelto, ya están aquí esos pequeños habitantes que quieren vivir a costa de las cabezas de nuestros hijos y nos irritan a todos.

    piojos

    Son los llamados piojos o Pediculus humanus, pequeños parásitos que habitan en el pelo, encontrando su hábitat más frecuentemente en niños y adolescentes. Empiezo este artículo con el “ya han vuelto”, pero quizás nunca se fueron. Es una realidad que, desde que comenzó el curso escolar, es frecuente la visita a las farmacias de madres buscando un buen tratamiento para los piojos, ya que han recibido una carta alertando de la presencia de ellos en la clase de sus hijos. Muchos de los padres ni se atreven a mirar el cabello de los niños, solo dicen que les pica todo y que les demos lo mejor que haya para matarlos y prevenirlos.

    Pero tranquilos, actualmente hay tratamientos casi de todo tipo, lociones, acondicionadores, champús, repelentes…, que usados de manera apropiada y con paciencia, logran eliminar por completo a los nuevos habitantes. Algunos de ellos llevan diferentes proporciones de Permetrina, sustancia química que logrará matarlos. Y para aquellos padres que no quieran aplicar este tipo de productos, existen otros que los matarán mediante asfixia.

    Piojos no es sinónimo de falta de higiene

    Quien no los haya visto nunca, son pequeños animalitos de color marrón, con un tamaño de 2 a 10 milímetros, fácilmente visibles al ojo humano. El gran problema es que son de fácil diseminación, sobre todo entre los niños de edad escolar. Aunque también podremos encontrarlos en forma de huevo o liendres, pegados al pelo cerca de la raíz y en las zonas más calientes, como el cogote o detrás de las orejas. Estos últimos son como caspa, pero algo más denso, y, como dice mi madre, hacen ruido al aplastarlos. Tenerlos en la cabeza produce una gran picazón.

    Es importante que sepan que tener piojos no es sinónimo de falta de higiene, lo más importante es prevenirlos, y, sobre todo, mantener la calma.