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  • Adiós al hombre que reparte la suerte en el hospital

    La suya es una de las caras más conocidas del Hospital General Universitario de Albacete y, sin embargo, nada tiene que ver con la profesión sanitaria. Siempre sonriente, es quien reparte la suerte desde hace más de dos décadas, haga frío o calor, contra viento y marea. Se llama Jacinto Mecinas y es vendedor de la Organización Nacional de Ciegos (ONCE) desde 1991. Hoy se traslada después de 21 años vendiendo cupones en la puerta del General.

    Jacinto hospital cupón Albacete

    Jacinto Mecinas, en una imagen de archivo, dentro de su quiosco.

    Jacinto Mecinas deja su puesto de vendedor del cupón de la ONCE en el Hospital General después de 21 años

    Jacinto empezó vendiendo el cupón a principios de los años 90 en Villarrobledo, su tierra. Pero en el año 2000, con el cambio de siglo, surgió la oportunidad de trabajar en Albacete, en el General, y la aprovechó. Ahora presume de tener muy buenos amigos entre el personal del complejo hospitalario. Además, cuenta con una media de cien clientes al día, la mayoría pacientes y acompañantes que van de paso que, eso sí, se han reducido con el coronavirus.

    En el estresante ambiente de un hospital, su quiosco es un remanso de paz. Él ha estado a la puerta de las consultas externas y ahora en la entrada, en un lugar privilegiado por el que pasan cientos de personas a diario. Si el objetivo en la vida es conseguir salud, dinero y amor, Jacinto Mecinas trata de paliar la segunda opción a quien le falla la primera.

    Jacinto hospital cupón Albacete

    Mecinas no ha repartido grandes premios, pero sí ha dado pequeñas alegrías.

    Entró en la ONCE en 1991 porque tiene cataratas congénitas

    Defensor de la sanidad pública, Jacinto entró en la ONCE porque tiene cataratas congénitas. Aún le duele no tener carné de moto o de coche, pero reconoce que, a sus 48 años, puede presumir de haber llevado una vida totalmente normal, sin barreras. Y es que sus padres no fueron excesivamente protectores con el tercero de sus cuatro hijos.

    Este vendedor de la ONCE se entera de todo lo que pasa en el Hospital General Universitario. Considera que tiene buenos profesionales, pero también que hay que mejorar las listas de espera. Desde su quiosco, pone una pega: «Lo del tabaco es increíble; saben que tienen que salir del recinto para fumar».

    De momento, no ha hecho a nadie millonario, pero sí que ha dado alguna alegría. Pacientes, acompañantes y sanitarios acuden a Jacinto con un mensaje que se repite día a día, «a ver si tenemos suerte». Ilusión no le falta.

    Ahora Jacinto abre una nueva etapa, se traslada de su hospital, en el que ha estado 21 años, al puesto situado al final del Paseo de la Libertad, junto al Sembrador.

    Jacinto hospital cupón Albacete

    Desde el año 2000, es uno más en el complejo hospitalario. (Imagen de archivo)

    Carta de despedida

    Queridos amigos:

    Como la mayoría sabréis, este viernes será mi último día de trabajo. ¿El motivo? Me traslado a otro punto de la ciudad. Así pues, y muy a mi pesar, digo adiós, con todas las lágrimas en los ojos.

    Pero no quiero despedirme sin antes agradeceros, a todos sin excepción, por el inmenso cariño y las buenas formas que siempre he recibido de vuestra parte. Sin vuestra compañía y esos pequeños momentos, todo habría sido mucho más aburrido, mucho menos humano. Ha sido un privilegio y un placer haber compartido estos 21 años de mi vida con unas personas donde siempre prevalecieron las buenas formas y el buen rollo. Personas cercanas, personas humanas, personas amigas. Puedo decirlo con toda mi satisfacción, y en voz alta: me habéis hecho sentir uno más en este complejo hospitalario y siempre os voy a llevar en mi corazón.

    Marco Antonio

    Espero que todo ese cariño que he podido palpar permanezca igual en el futuro, para mi nuevo compañero Marco Antonio, no me cabe duda de ello que así será. Toda la ilusión del mundo compañero, vienes a un sitio privilegiado rodeado de los mejores.

    A vosotros os deseo de todo corazón lo mejor, que sigáis teniendo la entereza y fuerza que estáis demostrando contra la lucha de esta maldita pandemia y mucho más.

    Me marcho junto al Sembrador

    Me marcho al puesto situado en el Sembrador, en la cafetería Leo, allí me tendréis siempre, como un amigo más y muy gustoso siempre de recibiros. Os reitero nuevamente mis más sinceros agradecimientos. Os llevo en mi corazón. Muchas gracias.

    Firmado: Jacinto Mecinas