Ramón y Cajal y su relación con el Doctor Bacteria

En los albores del siglo XX, Santiago Ramón y Cajal, bajo el seudónimo de “Doctor Bacteria”, junto con otros científicos, difundieron la importancia del cerebro humano entre el gran público a través de la literatura de ciencia ficción. Dentro de los actos de la Semana del Cerebro 2018, organizada por el Instituto de Investigación en Discapacidades Neurológicas (Idine) de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), en colaboración con la Facultad de Medicina de Albacete, el artista y catedrático de Bellas Artes, Miguel Molina Alarcón, intervendrá con la conferencia “Cerebrópolis y el Dr. Bacteria: el cerebro en la protociencia ficción española (1870-1906)”. La conferencia tendrá lugar el miércoles, 14 de marzo, en el Museo de Albacete, a las 19:00 horas.

La conferencia tratará sobre la iniciativa que tuvieron algunos científicos españoles, entre el último tercio del siglo XIX y principios del siglo XX, de difundir la importancia del cerebro humano a través de la literatura de ciencia ficción, con el fin de poder llegar a un público más amplio y no especializado en este tema.

Uno de aquellos científicos y literatos fue el Premio Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal (Petilla de Aragón, 1852-Madrid, 1934), que publicó algunos de estos relatos de doble carácter fantástico y pedagógico bajo el seudónimo de “Doctor Bacteria”, como sus Cuentos de vacaciones (escritos entre 1885-1886 y publicados en 1905).

CLINICA BAVIERA

Ramón y Cajal también escribió a principios de la década de 1870 una novela biológica de carácter didáctico donde un viajero del tamaño de un microbio se adentraba en el cuerpo de un animal monstruoso, por el que “navegaba sobre un glóbulo rojo; presenciaba las épicas luchas entre leucocitos y parásitos”, hasta llegar al cerebro que descubría sorprendido “el secreto del pensamiento y del impulso voluntario”.

Miguel Molina Alarcón.

También Cajal pronosticó el futuro en su relato-sueño La vida en el año 6000 (escrito entre 1878 y 1884), que a través del Dr. Micrococus le explica que “no alimentamos sino un solo órgano: la cabeza” por desuso del vientre y las extremidades en la mejora de la raza humana.

Otro científico que escribió este tipo de relatos fue Juan Giné y Partagás (Pla de Cabra, Tarragona, 1836 – Barcelona, 1903), un médico dermatólogo e introductor de la psiquiatría en España, que escribió varias novelas de ciencia-ficción para divulgación docente, entre ellas Viaje a Cerebrópolis (1884), donde el lector Dr. Dromos se introduce en un cerebro como si fuera una gran ciudad llamada “Cerebrópolis”, ahí encuentra personificados los sentidos (“Señoras tátiles”, acústicas…), las sensaciones y comportamientos (“Hambre”, “Orgullo”, “Envidia”…). Una ciudad-cerebro que a veces discuten cada una de sus partes en una “Asamblea Universal”, creando una metáfora de la patología médica del cuerpo con los desordenes socio-políticos.

Finalmente, Molina-Alarcón hablará del escritor y músico Rafael Zamora y Pérez de Urría, Marqués de Valero de Urría (París, 1861 – Oviedo, 1908), que publicó su única obra de tono satírico y premonitorio, titulada Crímenes literarios (1906), firmada bajo el seudónimo del Profesor D. Iscariotes Val de Ur, Catedrático de Paleografía, Criptología y Zoophonía en la Universidad de Polanes. En esta obra tiene un capítulo dedicado a la “Máquina Cerebral”,  que pronostica muchos años antes los cerebros artificiales, la robótica y el arte creado por máquinas autogenerativas. Sirva también esta conferencia de homenaje a este autor que falleció en 1908, hace 110 años, siendo todavía desconocida su aportación pionera a nivel nacional e internacional, pero que ahora desvela esta Semana del Cerebro 2018.

Texto: Miguel Molina Alarcón.

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