• Silfio, la mítica planta medicinal de Roma

    El Autor

    Dr. Alejandro Santiago González

    Conservador del Jardín Botánico de Castilla-La Mancha

    www.jardinbotanico-clm.com 

    En el 310 antes de Cristo, Teofrasto describe por primera vez una planta cuya aplicación gastronómica y medicinal era de gran importancia en el imperio romano. Dicha especie habitaba en la provincia romana de Cirenaica, actual Libia. Era tal la importancia del silfio o silfión, que así se llamaba la protagonista de nuestra historia, que se llegaron a acuñar monedas con su imagen.

    Imagen: Wikipedia

    Era tal la importancia del silfio, que se llegaron a acuñar monedas con su imagen

    Abortivo, laxante, febrífugo y antitusivo

    Esta umbelífera, como dice Plinio el Viejo en su Historia Natural, poseía un jugo llamado laser excelente para uso medicinal. Plinio le atribuye uno de sus principales usos que era el de contraceptivo o abortivo, indicando específicamente qué se trataba de un remedio para provocar el menstruo. Curiosamente, a pesar de lo radical de su utilidad medicinal era utilizada ampliamente en recetas culinarias pues sus tallos se consumían asados, cocidos o encurtidos en vinagre.

    Tanto su uso medicinal que incluía además del comentado, atributos como purificador del cuerpo, laxante, febrífugo y antitusivo, como su utilidad culinaria, hicieron de esta planta una especie muy codiciada que valía su peso en plata. Todo ello, junto con la imposibilidad que encontraron los antiguos para poder dominar su cultivo, hizo que su escasez fuera tal que cada vez se incrementara más su valor monetario llegando a ser uno de los principales motores económicos de la región de Cirene.

    El último silfio fue para Nerón

    Por lo tanto, y siguiendo la cruel lógica de la oferta y la demanda cuánto más escasa era más crecía su valor y cuanto mayor valor tenía más buscada y rara se hacía. Una vez entrada en este círculo vicioso y sin posibilidad de que la cultivaran, el último ejemplar encontrado se lo regalaron a Nerón, verificándose por tanto la primera extinción documentada.

    Moraleja

    Este pequeño relato debe hacernos pensar sobre la limitación de los recursos naturales y los peligros de la codicia humana, que como un monstruo insaciable gobierna tristemente los actos irreflexivos de la autodenominada especie inteligente.  

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    Un comentario

    1. Poco sabemos de lo que pisamos todos los días. En Castilla la Mancha tenemos que sacar pecho por un jardín botánico que muchos no conocen y que gracias a su conservador aún puede presumir de dar cobijo a especies muy importantes en la historia de la humanidad, y concienciar a las nuevas generaciones.

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