• Sudo muchísimo, ¿tiene arreglo?

    No es tan raro que acudan a la consulta del cirujano torácico pacientes con hipersudoración (hiperhidrosis) en manos, axilas o cara. Además, suelen tener las zonas muy frías y problemas de circulación, pues con la sudoración se pierde calor. La mayoría de los pacientes han probado soluciones tópicas, como cremas o toallitas, que pueden mejorar algo los síntomas, pero no solucionarlo definitivamente.

    El Autor

    Juan Manuel Córcoles

    Jefe de Servicio de Cirugía Torácica

    hiperhidrosis

    La hiperhidrosis empieza en la infancia.

    La hiperhidrosis, que es como se denomina médicamente el problema, se produce por un mal funcionamiento en la regulación de la sudoración de la que se encarga el sistema nervioso simpático, que es un nervio del tamaño de un cable, que discurre por dentro del tórax, por encima de las costillas, y por eso incumbe a nuestra especialidad. Hay un nervio para cada mitad del cuerpo.

    La hiperhidrosis afecta al 2 % de la población, suele comenzar en la infancia y persiste toda la vida si no se corrige, produciendo situaciones que afectan muchísimo a la calidad de vida de los pacientes. Tenemos anécdotas de todo tipo, desde estudiantes que tienen que hacer exámenes con guantes para no mojar el papel, transportistas que casi tienen accidentes porque se les escurría el volante, chicas que tienen que tirar la ropa porque se les echa a perder a nivel de las axilas o un músico que tuvo que tirar más de un violín.

    Una intervención de 20 minutos

    La solución que podemos aportar es la simpatectomía torácica. Es una operación que se realiza con anestesia general, dura unos 20 minutos y solo precisa de una noche de estancia en el hospital. Lo que hacemos es un pequeño corte de un centímetro, unos 5 centímetros por debajo de cada axila. Con una cámara, se busca el nervio y se secciona con un bisturí eléctrico a su paso por encima de las costillas.

    Dependiente de la zona que sude, se corta encima de la tercera costilla (sudoración de manos) o encima de la tercera y la cuarta (si sudan las axilas o las manos y axilas). El éxito de la cirugía es de casi del 98% para las manos y un 90% para las axilas, además de que el efecto es inmediato y definitivo. El paciente se despierta con las manos o axilas secas y calientes. Además, de la cirugía se sale sin drenajes, con una pequeña herida en cada costado que suele tener uno o dos puntos nada más.

    En unos días se puede hacer vida complemente normal, y al alta solo hay que tomar los analgésicos habituales para controlar las molestias de la intervención

    El único inconveniente a tener en cuenta es que en un 20% de los pacientes se produce una hipersudoración compensadora en otras zonas del cuerpo (tórax, espalda, abdomen) pero que generalmente es bien tolerada y no afecta a la calidad de la vida de los intervenidos.

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