• «En Suecia casi nadie lleva mascarilla»

    El pediatra albaceteño Jorge Sotoca, médico en Suecia desde 2013, aporta un nuevo testimonio que demuestra que nadie tiene el secreto para frenar el coronavirus más allá de la distancia social. Con más de 13.000 muertes y más de 675.000 contagios, rara es la persona que se pasea por Suecia con mascarilla. En este frío país, la clave son los mensajes sencillos. Las reuniones sociales no pueden superar las cuatro personas.

    Suecia mascarilla
    • El pediatra Jorge Sotoca, en Suecia desde 2013, cuenta cómo abordan la pandemia a más de 3.200 kilómetros de España.

    La mascarilla en Suecia sólo es obligatoria en los hospitales

    Los colegios no han cerrado en ningún momento

    Las reuniones sociales están limitadas a 4 personas

    En Suecia no se han sucedido ni las escaladas ni las fases. Este país europeo no ha seguido las normas de España ni en la vacunación. De hecho, al contrario que ha pasado en otros países, no se ha optado en ningún momento por medidas radicales.

    En cualquiera de los casos, el balance en Suecia, es trágico, con más de 13.000 muertos y cientos de miles de contagios acumulados. Sin embargo, durante la semana blanca, las familias han podido hacer turismo dentro del país y todas las pistas de esquí han estado abiertas.

    En este país, que no ha cerrado los colegios en ningún momento ni se ha llegado a confinar a la población en sus casas, los peores meses de la pandemia se han vivido, de momento, entre diciembre y enero. «Las cifras del verano nos hicieron pensar que esto se había acabado», recuerda ahora el pediatra albaceteño. Así, Suecia vivió el mismo espejismo estival que España, pero diciembre dejó constancia de que el coronavirus seguía ahí.

    La subida de otoño se mantuvo y en febrero se cerraron universidades e institutos. Sin embargo, ni en los peores momentos de la pandemia, se cerraron los colegios. De hecho, se trata de un país donde, por bajas que sean las temperaturas, los niños no dejan de ir a los parques o disfrutar del recreo al aire libre. Cuando se congelan los lagos, se patina sobre ellos.

    «En Suecia casi nadie lleva mascarilla. No se ve ni en la calle ni en los supermercados, pero desde Navidad es obligatoria en los hospitales». Este detalle, que en España hoy sería impensable, se justifica en el hecho de que la población sea capaz de utilizarla como es debido o renovarla con puntualidad. Aquí se ha optado, por lo que explica Sotoca, por desconfiar de una falsa seguridad.

    Sí se ha llevado a rajatabla la distancia social. De hecho, con su mujer, la oftalmóloga Mercedes López, tiene tres hijos. Al ser cinco, aunque convivientes, no pueden sentarse juntos en un restaurante. Y estos médicos consideran que la clave está en normas sencillas y eficaces. No hay toque de queda, pero las reuniones sociales no se pueden mover de las cuatro personas.

    En un país donde se cena a las cinco de la tarde, se ha prohibido servir alcohol a partir de las 20,00 horas. Aquí el control se ha centrado sobre los adolescentes.

    Vacunación

    La vacunación también lleva otras directrices en Suecia, donde se ha barajado vacunar a la población más pobre al considerarla más desprotegida. No obstante, a Jorge Sotoca, como pediatra, lo han vacunado al considerarlo personal imprescindible, pero su mujer no estaba incluida en el mismo grupo al ser oftalmóloga.

    ¿Mascarilla sí o no? ¿Grupos de cuatro o de seis? ¿Toque de queda? ¿Cierres perimetrales? ¿Confinamiento? ¿Colegios? Cada país ha actuado de una manera ¿Quién ha sido el más acertado?

    Hemeroteca

    El sueño sueco de un matrimonio de médicos

    Un comentario

    1. Menudas falsedades. No hace más que repetir como un loro lo que dice Anders Tegnell
      Nos han manipulado a todos los ciudadanos ocultando la transmission asintomática y por aerosoles
      Dejad de mirar a Suecia como un ejemplo de nada. y en especial de sanidad pública
      una ciudadana sueca que se ha escapado de allí debido a la mala gestión de la pandemia y sobre todo por todas las mentiras

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