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  • Un indulto para el panga

    Podría estar en el banquillo por insípido, pero no porque sea más dañino que el resto. Que los ríos y los mares están contaminados no es una novedad, pero esta situación ha puesto en el punto de mira a un pescado barato, el panga. Más pobre que otros e insulso, aporta poco, pero su origen -se cría en un río vietnamita de dudosa reputación- no lo convierte en un peligro para la salud. No hay alerta sanitaria que lo condene, aunque esté en el punto de mira de organizaciones de consumidores, cadenas de supermercados, asociaciones de padres y ecologistas.

    «Tras los controles realizados por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, este alimento no presenta un contenido en metales pesados o pesticidas distinto a otros pescados de consumo habitual y se encuentra dentro de unos márgenes de seguridad igualmente aceptables». Esta afirmación, capaz de indultar al panga junto al resto de los pescados de consumo habitual, es del jefe del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, Francisco Botella, miembro del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

    El doctor Botella no entra en polémicas. Se limita a las evidencias científicas. Así, explica que el panga es un pescado magro, lo que habitualmente llamamos pescado blanco, fácil de filetear y con pocas espinas. Nutricionalmente su contenido en proteínas es, aproximadamente, la mitad que la merluza, el gallo o el lenguado. Además, como todos los pescados magros, su contenido en grasa es muy bajo, particularmente pobre en ácidos grasos omega-3.

    Desde el punto de vista organoléptico (impresión sensorial), el doctor Botella explica que este pescado se considera menos “sabroso” y no suele formar parte de preparados gastronómicos de cierto nivel.

    Asimismo, advierte que un pescado congelado como suele ser el caso del panga, si se ha respetado la cadena de frío, no tiene diferencias nutricionales apreciables con el fresco, ya se trate del panga o de otro pescado.

    De hecho, Greenpeace en lo que hace hincapié no es tanto en la toxicidad del panga como en que Vietnam está sobreexplotando un río, el Mekong, para su cría a gran escala.

    Organizaciones de consumidores como la OCU tampoco se pronuncian abiertamente en contra de su consumo, aunque sí piden que no se exceda de una vez a la semana por sus contenidos en mercurio, similares a los que puedan tener el atún o el emperador.