• Vacunas: Primaria tiene la llave para frenar el COVID

    Atención Primaria, con el rastreo y la vacunación, tiene la llave para frenar al coronavirus COVID-19 en Castilla-La Mancha, pero necesita más medios. Así, los profesionales de los más de 200 centros de salud y 1.100 consultorios locales de la región tendrán que sumar a las labores de rastreo y atención diaria de sus pacientes, con la nueva modalidad telemática, la vacunación COVID. El nombre de Carmen Carboné no ha trascendido tanto como el de Araceli, pero si importante es la primera vacunada no lo es menos la enfermera que le ha administrado el fármaco.

    vacunas COVID Primaria Castilla-La Mancha
    • Carmen Carboné ha sido la enfermera que ha administrado la primera vacuna COVID en España.

    En este contexto, el Foro de Atención Primaria, que representa a nueve entidades y sociedades, considera que las administraciones deben informar adecuadamente a los ciudadanos de los lugares y forma de llevar a cabo la campaña de vacunación COVID, ya que va a recaer en los centros de salud. Considera que harán falta más médicos y enfermeras que para la campaña de la gripe.

    De momento, Castilla-La Mancha, como el resto de Europa, sólo cuenta con la vacuna de Pfizer, por lo que empezará por el personal y los residentes de los centros de mayores. No obstante, serán médicos y enfermeras de Atención Primaria quienes se trasladen a vacunar a las residencias.

    109.687 vacunados en la región en la primera fase

    En esta primera fase, que permitirán vacunar a 109.687 personas en dos meses, dos personas designadas por la Consejería de Sanidad se encargarán de recibir todos los lunes las vacunas que se distribuirán en las cinco provincias.

    45.000 personas en las residencias

    La población diana para las primeras dosis que se recibirán en Castilla-La Mancha son todos los residentes y trabajadores de los centros sociosanitarios de mayores, unas 45.000 personas. A estos centros se desplazarán equipos de Atención Primaria, médicos y enfermeras apoyados por los equipos de Atención Sociosanitaria.

    El traslado

    Para el traslado de la vacuna a los centros de inoculación de las mismas, se transportarán a temperaturas entre 2º y 8º en neveras isotérmicas, garantizando así que no se rompe la cadena de frío y que las vacunas no pierden efectividad. Para ello, Castilla-La Mancha ha realizado una primera adquisición de 100 cajas isotérmicas de 21 litros y otras 300 de 51 litros, además de 2.400 kilos de hielo seco.
     
    Los equipos de vacunación se encargarán de la reconstitución de la vacuna, administración y registro en la historia clínica del paciente. A este respecto, se ha adquirido material para preparar y diluir las vacunas, como jeringas, agujas y suero fisiológico para la reconstitución.

    21 días entre la primera y la segunda dosis

    La vacuna requiere dos dosis para completar su efectividad, lo que supondrá dos viajes del personal de Atención Primaria a las residencias así como dos viajes para los pacientes cuando empiece la segunda fase. Y es que existe un plazo entre la primera y la segunda dosis de 21 días, lo que implica una planificación exhaustiva para poder aprovechar el máximo de unidades con la mínima pérdida por errores en la cadena de frío o el transporte de dosis.

    Situación del coronavirus en Castilla-La Mancha

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