• Volver a nacer con un trasplante de riñón

    Con 36 años, una persona vital, joven y trabajadora, se vio conectada a una máquina de diálisis peritoneal. Antonio Bermejo pone nombre y apellido a los miles de trasplantados de riñón que han cambiado de vida gracias a una donación.

    Volver a nacer con un trasplante de riñón

    La diabetes, una medicación, una enfermedad autoinmune, un accidente, una subida de tensión o el azar. De la noche a la mañana o lentamente, los riñones pueden dejar de funcionar. Llegan la insuficiencia renal y la necesidad de conectarte todas las semanas, varios días y varias horas, a una máquina para sobrevivir.

    Día Mundial del Riñón

    Víctima de enfermedades silenciosas, pasas de ser una persona sana, con una vida normal, a celebrar cada 14 de marzo el Día Mundial del Riñón. Es lo que le ha pasado al albaceteño Antonio Bermejo, que se sumará a los actos organizados por la asociación Alcer este 14 de marzo, igual que cada 6 de junio el Día del Donante de Órganos cobra un nuevo significado para él.

    Volver a nacer con un trasplante de riñón
    Bermejo, presentando en el Ayuntamiento de Albacete, con sus compañeros de Alcer, los actos del Día Mundial del Riñón, que tendrán lugar el día 14 en el Altozano.

    Este paciente albaceteño es el ejemplo de que cualquiera puede verse al otro lado, el del paciente. Pero también es la prueba de que las donaciones de órganos equivalen a dar vida después de la muerte.

    El calvario de Antonio Bermejo empezó en una revisión rutinaria. Los médicos le explicaron que, aunque nació con dos riñones, no sabían por qué motivo sólo le quedaba uno, el otro lo había absorbido y apenas se veía.

    Antonio Bermejo pasó de ser un joven sano de 36 años a conectarse a una máquina para suplir la falta de riñones

    Antonio Bermejo lleva más de dos décadas trabajando en los medios de comunicación. Como técnico operador de estaciones de satélite, trabaja en la televisión regional de Castilla-La Mancha, con prisas y sin horarios, desplazándose con una furgoneta allí donde haya que conectar en directo para el informativo. Un día, al terminar su jornada, se encontraba tan mal que aparcó y se fue directamente a Urgencias.

    Enero de 2005 supuso un antes y un después. Aquella visita a Urgencias confirmó que, otra vez sin motivo aparente, había perdido el riñón que le quedaba. Tuvo que empezar con la diálisis peritoneal. Una máquina, a la que se conectaba desde su casa, tenía que sustituir a sus riñones.

    Volver a nacer con un trasplante de riñón

    Fueron ocho meses con un coste físico y psicológico alto. Antonio tenía 36 años y estaba prácticamente preso en su casa. Por fortuna, el 14 de septiembre de 2005, recibía el trasplante, y hasta hoy. Hace trece años que lleva una vida normal gracias a una donación que le dio una segunda oportunidad.

    Este paciente de Nefrología vive cada día como si fuera el último, agradecido a aquel donante que lo liberó de la máquina de diálisis y a un personal sanitario que le ha convencido desde el principio de que la vida sigue.

    Trece años después del trasplante, lleva una vida totalmente normal

    Como enfermo renal, Antonio Bermejo mejoraría los protocolos de donación y trasplante, así como considera imprescindible el apoyo psicológico. Eso sí, no cambiaría nada de un personal sanitario que define como profesional y vocacional.

    Ahora, consciente de que su riñón no durará los cien años que piensa vivir, está tranquilo porque su experiencia le ha dotado de una fe ciega en la Medicina.

    También le puede interesar:

    Me han devuelto la vida

    Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo

    Comentar

    Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

    *

    Diario Sanitario · Sapere aude | Atrévete a saber

    Suscríbete a nuestra lista de correo

    Apúntate a nuestra lista de correo para recibir las últimas noticias de Diario Sanitario.

    Te has suscrito satisfactoriamente!