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¿Soy maniático o tengo un trastorno?

El Autor

José Ismael Astorga Fidalgo

Psicólogo voluntario de Lassus

Quién no se ha vuelto a comprobar si una puerta estaba bien cerrada; ha esquivado una escalera para no pasar por debajo o tiene acumulados un montón de trastos viejos que no puede  tirar…

Hay algunos pensamientos o conductas que nos provocan  cierto nerviosismo, que intentamos paliar con otras actuaciones que hemos aprendido que nos tranquilizan, como cuando se cae la sal y rápidamente tiramos un puñado por detrás de nuestro hombro o cuando vemos a un jugador de tenis haciendo rituales antes de cada saque.

¿Cuándo este tipo de actuaciones se convierten en un trastorno?

Todos convivimos con nuestras “queridas” manías que nos caracterizan y forman parte de nuestra personalidad. El problema viene cuando algunas de estas conductas nos impiden tener una vida normal, produciendo un aislamiento social, un daño físico o un estado de alerta permanente.

¿Qué es un TOC?

La película “Mejor imposible” trata con humor el trastorno compulsivo.

El trastorno obsesivo compulsivo se caracteriza por las obsesiones y/o compulsiones que consumen tiempo, son estresantes y/o interfieren con las rutinas, las relaciones interpersonales o el funcionamiento cotidiano. Las obsesiones constituyen impulsos, ideas, imágenes o pensamientos persistentes que se introducen en la mente de la persona y provocan una preocupación o ansiedad excesivas. Las compulsiones conforman actos o conductas repetitivos que se ejecutan como respuesta a las obsesiones para aliviar o evitar la preocupación y/o ansiedad.

Con frecuencia pretenden impedir o evitar mágicamente algún acontecimiento temido tal como la muerte, la enfermedad o algún infortunio percibido.

Tipos de obsesiones:

Obsesiones de contaminación:

Temor o disgusto excesivo, y preocupación por evitar, suciedades, gérmenes, agentes limpiadores, tocar animales o insectos, enfermar… 

Obsesiones de acumular, guardar y coleccionar: 

Preocupación por tirar las cosas, incluso los objetos aparentemente más inservibles.

Obsesiones de orden:

Preocupación por la simetría, la exactitud o el orden.

Obsesiones religiosas, escrupulosidad:

Temor excesivo, preocupación e inquietud por albergar pensamientos blasfemos, ser castigado, decir cosas negativas, cuestiones de rectitud y equivocación…

Obsesiones somáticas:

Temor, preocupación e inquietud excesivos con respecto a padecer una enfermedad o a la reacción negativa de los demás a la propia apariencia.

Obsesiones agresivas:

Preocupación y un temor excesivo a dañarse a sí mismo, dañar a los demás (atropellar, apuñalar), responsabilidad en algún accidente por negligencia personal…

Obsesiones sexuales:

Pensamientos involuntarios, inquietantes e intrusos de naturaleza sexual, como incesto, pedofilia, violaciones, convertirse en homosexual.

Miscelánea de obsesiones:

Necesidad imperiosa de recordar ciertas cosas (eslóganes, matrículas…), temor a decir algo erróneo, preocupación por perder cosas, molestarse por ruidos, olores, texturas, temores supersticiosos exagerados, números de la suerte…

Tipos de compulsiones:

Compulsiones de limpieza y lavado 

Un excesivo/a, ilógico/a e incontrolable, lavado de manos, baño o ducha, cepillado de dientes, afeitado, limpieza de la casa, limpieza de objetos, preocupación por llevar guantes…

Compulsiones de comprobación:

Comprobar una y otra vez que no dañó a otros, a él mismo, que no cometió ningún error, que no cometió nada terrible, comprobación de su estado físico (pulso, presión sanguínea, temperatura…), comprobar que las puertas y ventanas están cerradas…

Compulsiones de acumular, amontonar y coleccionar:

Guardando y recogiendo objetos inservibles siendo incapaz de deshacerse de ellos.

Repetir, contar, ordenar: 

Leer y escribir las cosas, a veces durante horas, preocupación excesiva por no entender algo que lea, repetir actividades rutinarias (entrar y salir por las puertas, cruzar repetidamente los umbrales de las puertas, levantarse y sentarse en una silla, peinarse o atarse los zapatos o vestirse y desvestirse una otra vez), contar objetos y colocarlos de cierta forma…

Miscelánea de compulsiones:

Rituales mentales, oraciones, repetir “buenos pensamientos” para contrarrestar a los “pensamientos negativos”, necesidad excesiva de preguntar reiteradamente para asegurarse, necesidad de confesar una conducta errónea, incluyendo las más insignificantes, necesidad de tocar, tapar o frotar ciertos objetos o personas, comer de modo ritual.

Síntomas relacionados:

Tirarse del pelo, de la cabeza, pestañas, cejas, área púbica, actos de autoagresión o automutilación, rascarse la piel, compras compulsivas…

Naturaleza del TOC

Todo parece indicar que  un neurotransmisor llamado serotonina esta involucrado en esta patología, también implicado en los trastornos depresivos y ansiosos. Los estudios en imágenes del cerebro de los individuos con TOC han demostrado ciertos anormalidades en varias áreas (tálamo, núcleo caudado, cortex orbital y giro cingulado).

Aunque muchos procesos siguen sin explicarse, cada vez es mayor la evidencia de que la causa real del trastorno obsesivo compulsivo se sitúa en problemas con los circuitos, estructuras y neuroquímica cerebrales, esto parece contradecir la idea de culpar este trastorno a una crianza deficitaria o negligente.

¿Qué podemos hacer? 

En el pasado el trastorno obsesivo compulsivo se consideraba una enfermedad psiquiátrica incurable e intratable. Sin embargo, durante los pasados quince años ha tenido lugar un inmenso progreso en el tratamiento efectivo del trastorno obsesivo compulsivo. Una considerable evidencia clínica y científica demuestra que la terapia cognitivo-conductual (TCC) combinada con el uso de medicación constituye un tratamiento efectivo.

Dentro de la medicación, el tratamiento con antidepresivos es el indicado en este trastorno.

Desde Lassus utilizamos técnicas totalmente contrastadas dentro de la terapia cognitivo conductual como la exposición con prevención de respuesta. El fin de la exposición es reducir la ansiedad y el malestar asociados con las obsesiones a través de un proceso denominado habituación. La habituación es un proceso natural mediante el cual nuestro sistema nervioso “se acostumbra a”  los estímulos a través del contacto repetido y prolongado. Esto se realiza empleando una exposición de larga duración frente a la ansiedad de la vida real y ante las situaciones que evocan los rituales. Esto se denomina exposición “in vivo” o “de la vida real”.

El éxito de esta patología radica en la perseverancia y en la práctica pautada por el terapeuta, junto, en muchos casos, con la toma de la medicación adecuada.

El equipo LASSUS, dentro de nuestras funciones, estamos encantados de poder asesorar a  familias y particulares sobre el camino a seguir para combatir esta enfermedad.

Os invitamos a la charla “TOC ¿Manía o trastorno?” que tendrá lugar el día 26 de Octubre a las 19.00 horas en el Centro Cultural de El Ensache.

Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo