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Nerpianos, entre dos mundos sanitarios

Están tan lejos de Albacete, su capital de provincia, y las carreteras son tan complicadas, que su hospital de referencia se encuentra en Murcia, en Caravaca de la Cruz. La nieve se la quitan ellos mismos y los hay que llegan a los 105 años. Son nerpianos, vecinos de un auténtico paraíso, en plena sierra, donde el tiempo pasa a cámara lenta. Allí el médico, como antiguamente, vive en el pueblo. Al personal sanitario no le frena nada, ni la nieve, ni el frío, ni los caminos tortuosos. Sobreviven entre dos mundos sanitarios, el Sescam y el Servicio Murciano de Salud.

El doctor García Caballero, de pie con bata blanca, junto a su equipo el pasado día 20 de enero.

El doctor Francisco José García Caballero quería el destino más temido por cualquier interino. En cuanto aprobó la oposición, lo primero que hizo fue pedir Nerpio, aunque este pueblo albaceteño esté a más de dos horas en coche de la capital. Este facultativo ejerce en la tierra donde ha crecido y, aunque siempre hay compañeros de guardia, no le molesta que llamen a su casa, la del médico, para pedir consejo o ayuda a deshora.

Mientras una nevada puede paralizar a una ciudad como Albacete, en Nerpio han llegado a soportar hasta nueve temporales en un solo invierno, por lo que, si es necesario, sacan su propia quitanieves y la Agrupación de Protección Civil se encarga de llevar a médicos y enfermeras hasta donde haga falta. Además, en caso de infarto o ictus, no se la juegan a carreras en ambulancia, se activan los helicópteros del Sescam. De todas formas, el médico asegura que el día a día suele ser tranquilo.

Cuando el doctor García recibió la llamada de Diario Sanitario acababa de atender a un vecino que se había resbalado por el hielo y emprendía la aventura de recorrer las aldeas entre la nieve. Todo estaba bajo control, sin embargo, en Nerpio no hay ni pediatra. Para Urgencias, especialistas y análisis, sus 1.300 habitantes tienen que recorrer los 60 kilómetros y 50 minutos de coche que separan el pueblo de Caravaca de la Cruz, en Murcia. Y es que el Hospital de Hellín, aunque sea el área a la que pertenece el centro de salud, está a 90 kilómetros y hora y media de carretera.

Captura de pantalla de la web turismonerpio.com

Cuando nieva, mientras llegan las máquinas de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha o de la Diputación de Albacete y entre que Murcia y Castilla-La Mancha se ponen de acuerdo, es el propio pueblo el que quita la nieve del camino. De hecho, hay siete kilómetros en tierra de nadie, los que llevan a El Sabinar, primera localidad murciana, que despejan los propios nerpianos con el fin de acceder a Caravaca.

Hay pedanías que ni siquiera tienen centro de salud, el médico atiende a su treintena de vecinos en el centro social. También hay zonas sin cobertura de teléfono móvil y tramos de carretera que son una auténtica aventura. Sin embargo, Nerpio es un lugar privilegiado, sin ruido, en plena naturaleza, puede presumir de ser uno de los pueblos con menos contaminación lumínica del país. Algo tendrá para que el personal sanitario atienda a pacientes de 105 años.

El doctor Francisco José García, coordinador del centro de salud, no cambiaría su destino por nada. Cuando tiene que ponerse al día, se arma de paciencia y recorre los 90 kilómetros que lo separan de Hellín. Y es que algo tiene su pueblo, él como nerpiano lo sabe, que tienta. Entre Murcia, Jaén, Granada y Albacete, en la Sierra del Segura, hay un pequeño pueblo tan atractivo que cualquier fin de semana puede tener tantos turistas como habitantes. Eso sí, sobrevive entre dos áreas sanitarias.

Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo