• El paciente con leucemia que estudia Medicina

    ¿Se puede llevar una vida normal con leucemia mieloide crónica? ¿Incluso trabajar y estudiar la carrera de Medicina pasados los 40 años? Ahora mismo, sí. La prueba de los avances en Hematología tiene nombre y apellidos.

    leucemia

    Mateo Miras era un trabajador más del Hospital General Universitario Santa Lucía de Cartagena. Instalador y mantenedor de quirófanos, estaba más con las máquinas que con los pacientes. Nunca había saltado al otro lado. Hasta que en diciembre de 2011 llegó el diagnóstico de Hematología: leucemia mieloide crónica. Una década atrás su enfermedad habría significado prácticamente una sentencia de muerte, pero en 2001 un fármaco, imatinib, acercaba la esperanza de vida de estos pacientes con la de la población sana.Mateo-Miras-Leucemia

    Una pastilla al día y los controles de Hematología le han dado a Mateo Miras una nueva oportunidad que está aprovechando. Ahora, a sus 47 años, es un alumno más de la Facultad de Medicina de Murcia. No ha dejado de trabajar ni un solo día desde el diagnóstico; ha fundado, con Mar Martínez y Antonio Llamas, la Asociación Española de Enfermos de Leucemia Mieloide Crónica (Aelemic), que preside, y va camino de cumplir su sueño de ser anestesista.

    Es el presidente de la Asociación Española de Enfermos de Leucemia Mieloide Crónica

    No le importa ser el mayor de la clase. De hecho, para algunas asignaturas, como Física Médica, la veteranía es un grado. Mateo Miras sabe que hasta que llegue a tercero -ahora cursa segundo- será duro. Pero en cuanto empiece con las prácticas se moverá en su ambiente, en el que ha pasado las últimas décadas.

    Convertirse en un enfermo crónico, lejos de hundirle, le empujó a aprovechar cada minuto de su vida. Y no sólo porque empiece su jornada a las 6 de la mañana. Disfruta cada segundo con sus dos hijos y, si bien la enfermedad desencadenó el divorcio, también le dio una nueva oportunidad con su actual pareja, también paciente con leucemia. No le frenó ni tener que aprobar Bachillerato ni presentarse a las pruebas de acceso para mayores de 45 años.

    Mateo-Miras-Leucemia

    Estudió Bachillerato y superó las pruebas de acceso para mayores de 45 años

    Mateo Miras es un universitario más, pero es consciente de que acabará Medicina con una edad con la que no puede aventurarse a ser neurocirujano, como le habría gustado. Se preparará el MIR, cuando llegue el momento, para ser Anestesista.

    Invitado por la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), Mateo Miras confesaba a los periodistas en una jornada que “la vida no acaba con un diagnóstico”. Agradecía que la relación entre médico y paciente esté cambiando, que el facultativo escuche, al tiempo que recordaba que “no hay mejor experiencia que la nuestra”.

    La vida no acaba con un diagnóstico”

    Su trayectoria es la prueba de que, siempre que haya un tratamiento, hay una segunda oportunidad. Se puede fundar una asociación nacional, aprobar Bachillerato, iniciar una carrera más que complicada y disfrutar de la familia mientras se trabaja en un día a día que no tiene respiro.

    Este técnico especialista en Electrónica Industrial, instalador y mantenedor de quirófanos, trabaja ahora en el Hospital Universitario Los Arcos del Mar Menor, en San Javier. Cuando llegue a sexto curso de Medicina, pedirá una excedencia para regresar a los centros sanitarios como facultativo. Y todo se lo debe a un hematólogo que, ante una analítica aparentemente normal, quiso ir más allá. Ahí estuvo la diferencia entre ser un superviviente o una víctima de la leucemia.

    ¿Qué es la leucemia mieloide crónica?

    La leucemia mieloide crónica o granulocítica crónica (LMC) es un cáncer de la sangre. La médula ósea produce demasiados granulocitos que van invadiendo la médula ósea y afectando así la normal fabricación de células sanguíneas. Su proceso suele ser muy lento, pudiendo estar asintomático durante años.

    La LMC está causada en un 95% por una mutación genética. Una sección del cromosoma 9 y una sección del cromosoma 22 se rompen e intercambian lugares. El cromosoma 22 alterado se llama cromosoma Filadelfia.

    El Autor

    Dolores Carcelén 

    Periodista

    3 comentarios

    1. “Convertirse en un enfermo crónico, lejos de hundirle, le empujó a aprovechar cada minuto de su vida.” Un gran ejemplo de lucha. Hay que aprovechar cada minuto.

    2. Muchas gracias por dejar a nuestros hijo …a nuestro lado .una madre sufre mucho con esta enfermedad

    3. ¿Es posible que se padezca de Leucemia sin la mutación del cromosoma Filadelfia?

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