• Gracias a la empresa farmacéutica

    El Autor

     Raúl Godoy Mayoral

    Neumólogo, presidente de la Sociedad Castellano Manchega de Patología Respiratoria

    Recientemente, a raíz de un despido, me he replanteado mis relaciones con los laboratorios. Creo que es obvia nuestra dependencia de ellos. Hoy por hoy, la formación, la docencia, los congresos y la investigación están sostenidas, sino es totalmente, en gran proporción por la empresa farmacéutica.

    empresa farmacéutica congresos
    Imagen de archivo de un congreso.

    Tengo que agradecerles su ayuda para acudir a congresos y cursos, cuyos precios exorbitantes, unidos a nuestros pobres salarios (bastante más bajos que la media de la unión europea), hubiesen impedido que yo los disfrutara, aprendiera y contribuyera (representando a mi sociedad y hospital) en ellos. Tengo que agradecerles que hayan posibilitado la docencia a mi alrededor, pagando traslados, estancias y sueldos.

    Tengo que agradecerles que hayan fomentado muchos de mis proyectos, en los que teníamos objetivos concretos para mejorar nuestra atención a los pacientes, para facilitar el acceso o aumentar la eficacia de ciertos tratamientos.

    Impulsora de SOCAMPAR

    Tengo que agradecerles que hayan impulsado mi sociedad, la SOCAMPAR (Sociedad Castellano Manchega de Patología Respiratoria), pues sin su ayuda no podríamos sobrevivir, favorecer la investigación y formación en patologías que no interesan (por no ser económicamente rentables), pero que son muy importantes. Tengo que agradecerles recursos, que quizás deberían de venir de otros lugares, pero que vienen de ellas.

    Pero el tema de esta carta no es de tipo económico, es más de tipo interpersonal. ¿Con quién es nuestra relación con la empresa farmacéutica, cuales son nuestros nexos, cuales nuestras uniones?

    La empresa farmacéutica es una entidad suprapersonal y para sus comunicaciones emplea una serie de trabajadores: los comerciales y sus gerentes, para la venta de los productos, y los MSL, que son los enlaces científico-médico. Ambos nos prestan un servicio inestimable, ambos atienden nuestras necesidades y nos informan (quizás a veces de forma sesgada, pero ahí está nuestra formación para discernir la verdad). Sin ellos nuestros conocimientos se quedarían obsoletos y desactualizados.

    «Me ha abierto los ojos»

    Creo que soy un médico que estudia, trabaja y lee pero tengo que reconocer que me han abierto los ojos o me han despertado las ganas de investigar un punto particular del que me han hablado, y en el que yo no había pensado, en más de una ocasión.

    Los MSL vienen de forma puntual, al igual que los gerentes o sus jefes. De forma habitual, semanal e incluso a veces hasta diaria, tenemos al comercial. Para el comercial somos sus clientes y nos saludan y los saludamos frecuentemente. Tenemos confianza con ellos, cuando necesitamos cualquier cosa, cuando tenemos un proyecto personal o colectivo, son nuestras personas de referencia.

    Ellos son las personas a las que recurrimos, son las personas a las que escuchamos las propuestas del laboratorio y a las que nosotros les hacemos las nuestras. Son las personas a las que contamos nuestros problemas y ellos nos cuentan los suyos. Son la cara del laboratorio, nuestros lazos con él.

    Con esta carta quiero reivindicar dos cosas:

    • El trabajo tan necesario para nosotros de estos profesionales, que nos llaman clientes, pero que trabajan con nosotros, son nuestros compañeros y, en muchos casos, nuestros amigos.
    • Nuestra relación con los laboratorios, que nos ofrecen múltiples dimensiones de mejora, y que se basa en la confianza mutua, posibilitada por la cara que nos ofrecen (sus comerciales)

    Quiero agradecer a todos los comerciales que me visitan su ayuda, su escucha, su comprensión y su paciencia conmigo.

    Quiero agradecerles su trabajo y su dedicación, en especial a María del Prado Sánchez Herrera, recientemente despedida de GSK, y que ha trabajado incansablemente para conseguir que su laboratorio se posicionara entre los primeros para nosotros, que ha trabajado de forma ejemplar ofreciéndonos oportunidades, cuando se adaptaban a las normas éticas e intereses de su empresa.

    Tengo que agradecerle incluso las veces que nos ha dicho que no, porque no podía cruzar la línea impuesta, al hacerlo de forma siempre clara y directa, sin mantenernos con falsas expectativas, pero a la vez ofreciendo alternativas y soluciones de forma proactiva. Eso para mí es una comercial, eso para mí es una compañera, eso para mí es una amiga. He estado encantado de ser su cliente.

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    Un comentario

    1. Hace años que no vivo en España y no soy visitadora médica pero he de decir que me ha emocionado lo que has dicho. Yo aún conservo AMIGOS de cuando era visitadora en España y de esto hace ya 6 años. Por desgracia, no todos los médicos piensan cómo @raul Godoy y es una verdadera pena. Nunca llamé a los médicos que visité clientes porqie para mí eran mucho más y nunca me llamé comercial porque también creo que fui algo más.

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