• Enfermería da un 2,45 a su calidad de vida

    La calidad de vida de la enfermería ha empeorado significativamente durante la emergencia sanitaria motivada por el coronavirus COVID-19, ya que las duras condiciones laborales y profesionales que habitualmente sufre se han visto agravadas, según se desprende de los resultados de una encuesta encargada por el sindicato SATSE. Con un 2,45, la calidad de los profesionales «necesita mejorar».

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    La falta de material de protección ha sido una constante en Castilla-La Mancha. A 26 de junio, en quirófano utilizaban calzas para cubrirse la cabeza porque no había gorros.

    8.281 encuestas

    Así se concluye en el análisis que la empresa especializada en estudios online Sondea ha realizado para el Sindicato de Enfermería, SATSE, tras realizar una encuesta a finales de mayo y principios de junio a un total de 8.218 enfermeros del conjunto del Estado sobre su situación y condiciones de trabajo en la actual crisis sanitaria Covid-19.

    En concreto, la calidad de vida percibida por los encuestados desciende en 2,45 puntos de media si se compara con la situación anterior a la crisis sanitaria motivada por la expansión de la Covid-19 en España, pasando a menos de un aprobado (4,80 puntos sobre 10).

    Si antes de la emergencia sanitaria las condiciones laborales no eran buenas, afirma SATSE, el estudio constata que han ido a peor a lo largo de las semanas en las que han tenido que enfrentarse al coronavirus en sus respectivos lugares de trabajo, ya sea en centros sanitarios, como hospitales o centros de salud, o sociosanitarios, como residencias de mayores, entre otros.

    En concreto, el análisis realizado por la empresa Sondea concluye que se ha incrementado el porcentaje que puntúan su calidad de vida actual con la menor calificación (de 0 a 4), pasando del 8,06 por ciento al 41,60 por ciento.

    Conciliación

    Otro de los resultados del análisis realizado por la empresa Sondea se refiere a los problemas que han tenido para conciliar su vida laboral con la personal, y concluye que solamente a un 17,53 por ciento del 55,04 por ciento de enfermeros con personas a su cargo, se les ha facilitado el cambio de turno para la conciliación, mientras que, por el contrario, a un 35,08 por ciento no se le ha facilitado, y un 2,44 por ciento ha tenido que ampliar su reducción de jornada.

    Asimismo, del 54,38 por ciento de enfermeras consultadas que tienen hijos, el 15,73 por ciento señala que han encontrado dificultades para contratar a personas que cuidasen de ellos y ellas cuando tenían que irse a trabajar durante la pandemia del coronavirus.

    Alojamiento

    De otro lado, durante estas semanas de emergencia sanitaria la mayoría de las personas encuestadas se han tenido que alojar en su domicilio habitual (94,90 por ciento), adoptando las medidas de seguridad necesarias para proteger a su familia; un 3,40 por ciento han podido hacerlo en una segunda residencia o vivienda vacía de un familiar y cerca del uno por ciento se han visto obligadas a pagar el hotel o apartamento en el que se alojaron.

    Según SATSE, todos estos nuevos datos ponen en evidencia la grave repercusión que ha tenido enfrentarse a una crisis de salud pública sin precedentes en la historia reciente, haciéndolo, además, en muchos casos, sin los recursos y medios de protección necesarios, como también concluye el estudio realizado por Sondea.

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