• La siempre olvidada memoria

    El Autor

    José Ismael Astorga Fidalgo

    Psicólogo voluntario de Lassus

    Una de las capacidades menos valoradas y quizás más extraordinaria que poseemos los seres humanos es la capacidad de recordar, la memoria. Desde que nacemos ha estado siempre ahí, y como el respirar la utilizamos continuamente sin saber muy bien cómo lo hacemos.

    memoria psicólogo
    Quién no tiene esta escena grabada en su memoria.

    Se desarrolla principalmente en la infancia, es imprescindible en la edad adulta y cuando se pierde con el fin de nuestros días vemos desaparecer parte de nuestro ser.

    Desde que nacemos y tenemos la capacidad de relacionarnos con nuestro entorno, gracias a este fenómeno, realizamos grabaciones sobre las realidades de nuestra vida en nuestro cerebro, que con más o menos suerte nos acompañarán el resto de nuestra vida.

    La memoria es la base de nuestro aprendizaje y experiencia, gracias a ella tenemos pasado y también futuro, podemos resolver problemas, desarrollar rasgos que nos faciliten nuestra relación con el entorno, el lenguaje se basa esencialmente en la memoria. No podemos identificar un punto concreto donde radique esta función, pero se conoce mucho de cómo se produce este proceso.

    ¿Cómo funciona la memoria?

    Los órganos de los sentidos serán los encargados de captar la información del exterior, formando la memoria sensorial, aquí se produce el primer filtro que discrimina la información que puede resultar útil de la que no, de aquí la que resulta seleccionada pasará a formar parte de la memoria a corto plazo que la utilizara para la actividad que esté realizando en este momento, como un número de teléfono o una dirección a que necesitemos acudir si la información es relevante o impactante para el individuo se consolidará en la memoria a largo plazo.

    Distintas memorias:

    • Memoria declarativa, (saber qué) almacena información y acontecimientos de hechos y acontecimientos; sirve por ejemplo para recordar un rostro familiar o los planetas del sistema solar. Constituye el caudal de conocimientos de una persona y permite expresar nuestros conocimientos.
    • Memoria procedimental, (saber cómo) es la memoria sobre habilidades o destrezas y almacena el conocimiento de como hacer las cosas (cómo hacer las cosas). Este conocimiento se adquiere condicionamiento o experiencias repetidas (montar en bicicleta) . Una vez consolidado es inconsciente.
    • Memoria epísodica, es la memoria autobiográfica o personal que nos permite recordar fechas o hechos vividos en un tiempo o lugar determinado y las circunstancias en que se aprendió (el primer ligue, un accidente de tráfico, el día de tu boda…) su fuente es la percepción sensorial y está ordenada temporalmente.
    • Memoria semántica, almacena el conocimiento del lenguaje y del mundo independientemente de las circunstancias del aprendizaje. La compresión del conocimiento cultural es la fuente de esta memoria ( ideas, conceptos, reglas…) se puede recuperar la información sin hacer referencia al tiempo o lugar donde se adquirió. Es casi inmune al olvido, en pacientes amnésicos es común los fallos en recuperación de recuerdos autobiográficos y en cambio tienes intacto el lenguaje o las habilidades matemáticas.

    El olvido

    El olvido es la incapacidad para recordar nombres, fechas o conocimientos. Se produce por una saturación en la información o un fallo en la recuperación, aunque recordar todo sería tan terrible como no recordar.

    Una serie de circunstancias pueden ser las causantes del olvido:

    • Falta de ejercitación mental.
    • Falta de atención o desinterés.
    • Déficits sensoriales.
    • Problemas en la comprensión.
    • Ansiedad o depresión.
    • Altas exigencias.

    Podemos identificar distintos tipos de olvidos. como olvidos de cosas que hemos hecho (olvidos de pasado), como por ejemplo olvidar si hemos cerrado el gas, apagado la luz olvidar donde hemos puesto las gafas, olvidos de cosas que tenemos que hacer (olvidos de futuro), como por ejemplo de dar un recado, olvidarnos de comprar la leche o de que veníamos a buscar a la cocina, olvidos de presente, cuando se olvidan los hechos que estamos haciendo o sabemos hacer, como perder el hilo de conversación o no recordar lo que acabamos de leer.

    Hay asociaciones automáticas que se realizan sin prestar atención consciente, ya que forman parte de nuestra rutina: cerrar la puerta con llave al salir, apagar el gas, la toma diaria de medicación… Muchos olvidos o fallos de memoria tienen como causa este hecho, atendemos a varias tareas a la vez y no tomamos consciencia de las tareas automáticas.

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    Varias generaciones guardan en su memoria «Verano Azul».

    Estrategias:

    Para los olvidos cotidianos

    • Para que no se produzca; atención, centrar la atención en lo que estoy haciendo, verbalización, al cerrar la llave repito en voz alta “Estoy cerrando el gas”, visualización, visualizar la escena, incluso la ropa que se lleva puesta.
    • Para recordarlo después; repensar, al dudar si se ha cerrado la llave del gas o donde se dejan las llaves, traer a la memoria la escena que realizamos anteriormente incluso cuando lo repetimos en voz alta.

    ¿Se puede puede mejorar la memoria?

    Es posible optimizar nuestra memoria trabajando la plasticidad neuronal, se conoce la facultader que tiene el cerebro para realizar nuevas conexiones, ya que en esto se basa nuestra capacidad de aprendizaje, y de neurogenésis, la creación de nuevas neuronas. El trabajo y la práctica diaria nos llevarán a mejorar esta maravillosa capacidad.

    Un ejemplo de estas prácticas pueden estar en el siguiente decálogo:

    • Viajar a lugares nuevos, con novedosos estímulos, entrar en contacto con diferentes culturas y personas despertarán nuestra curiosidad, muy relacionada con nuestra memoria.
    • No dejar de estudiar, intentar siempre aprender algo nuevo, como un idioma.
    • Escuchar música, de cualquier clase y estilo.
    • Realizar ejercicio y disfrutar haciéndolo potencia la neurogénesis.
    • Leer a menudo.
    • Dormir y descansar correctamente.
    • Realizar una actividad nueva cada pocas semanas.
    • Practicar la meditación.
    • Comer de manera saludable y evitar el alcohol y las drogas.

    Desde Lassus estamos organizando una charla sobre el tema que nos ocupa que tendrá lugar el día 28 de noviembre en el Centro Socio Cultural de Ensanche a las 19:00 horas.

    Una cita de W. Wordworth nos da una explicación perfecta sobre lo especial de la memoria:

    Aunque ya nada pueda devolvernos el esplendor de la hierba y la gloria de las flores, no debemos entristecernos porque la belleza perdura en el recuerdo”.

    Hemeroteca:

    ¿El amor es para siempre?

    Lassus - Asociación de Ayuda contra el síndrome depresivo

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