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  • Desde el Berro hasta el Cabrón pasando por La Isabela

    El Berro nos eleva hasta el Cabrón fieles a la filosofía: «Frente al sedentarismo, senderismo»

    El Autor

    Rigoberto López y Manuel Martínez

    Profesor de Psicología en la Facultad de Enfermería y médico dentista

    Recogemos a Juan en la punta del parque; con un trozo de pizza que le trae su mujer se da por comido. Viene ligero de equipaje, pero con el plumas a mano. Ya salimos antes porque la tarde es corta.

    Vamos por el Madroño hasta El Sahúco, y con el permiso de una mula que tarda un poco en dejarnos pasar, proseguimos hasta el cercano Berro. Población en altura, 1.220 metros, por donde discurre  la carretera que desde Casas de Lázaro y Navalengua llegaríamos a Bogarra después de un mareo de curvas. Tierras áridas, frías y espectaculares. Uno de los lugares que antes se pone blanco cuando hace aparición la nieve. Conocido por sus fuentes del Berro, del Buitre, la Peña del Cabrón y los parques eólicos de La Isabela. Esta tarde no vemos a ninguno de sus 20 habitantes, pero una colonia de gatos vigila nuestros movimientos por la aldea.

    Cruzamos las casas y cogemos el camino viejo en busca de petroglifos en una gran losa en medio del camino. Damos con ellos, tal vez esta escritura rupestre sea del periodo Neolítico.

    Hace aire, está encapotado y nos hemos abrigado, ya que es el primer día de frío de la temporada. Mi gorrito de alpaca peruano hace su aparición. Dolores estrena mochila, aunque de momento no le ha dado mucha utilidad, ¡tiempo al tiempo!

    Por el camino del parque eólico, bajan dos buscadores de setas con sus cestas, aunque no las enseñan nos dicen que las probarán pero que con una sartén pequeña tendrán bastante. Unos minutos más tarde empiezan nuestros grititos de júbilo que se repetirán unas cuantas veces más.

    Berro cabrón

    Y llegamos a la Peña del Cabrón, 1.317 metros, rodeados de profundos valles y numerosos picos con altitudes considerables. El aire y los gemidos cansinos de las molinetas nos acompañan. Atrás Cabeza de Mahoma, en frente, el Navazo, Piedra Galindo, Los Yegueros, de más de 1.200 metros. Nos sorprendemos con esta sierra tan potente y desconocida, miremos a donde miremos, Isabela, Guisadero, El Castillo…

    Tras las fotos al buhito pintado en la base de una molineta, descendemos con cuidado de no caer en los abundantes cojines de monja y aliagas que abundan en la zona.

    Cruzamos la carretera casi a la vez que una cabra que nos marca el camino y vamos subiendo el Cerro del Pino  y El Castillo, entre pinos negrales, tomillo y mejorana, aprovechando para recolectar pies de perdiz muy abundantes y alguna amanita ovoidea, que vamos echando a la bolsa, y que al final de la tarde María José, la amable camarera del Canal del Salobral nos cocinará, “dos minutos y medio al microondas con un chorrito de aceite y un poco de sal”. Estupendas. Lo complementaremos con huevos fritos e higadillos.

    Aguas para tratamientos renales en el pasado

    La subida a la Isabela se alarga. Queremos llegar hasta la fuente del Buitre, pero dudamos de su localización y perdemos un poco de tiempo. Pequeñas lloviznas nos apremian y damos un apretón a la marcha. Al final, casi a la puesta del sol, llegamos a un paisaje entre pinos, encinas, chopos y algunas higueras y nogueras. No hace tanto era la base del retén de bomberos de Casas de Lázaro. Nos acordamos de Quintanilla, insigne Sosquil. Estas aguas eran muy apreciadas antaño para tratamientos renales y aliviar otras dolencias. Desde luego su temperatura debía de hacer reaccionar al más pintado.

    Los petroglifos

    Si siguiéramos descendiendo por este camino estaríamos enseguida en la Casa de Las Palomas y Montemayor, pero iniciamos la ascensión del Prado del Guisadero hasta una nueva hilera de molinetas isabelinas y el punto geodésico de esta parte. Antes visitaremos otros petroglifos en la base de un roquedal. Es el momento mas duro de la ruta, el terreno se empina, aplazamos el té y alguna provisión hasta llegar arriba para que no nos pille la noche. Poco después de las 6 se ha puesto el sol y una pequeña franja ardiente delimita el horizonte.

    “Yo subiré a mi ritmo, pero aflojar un poco”, dice una brava alperina. Y ahora sí, un humeante té de hierbaluisa y hasta algún bombón nos reconstituyen. Y sin mucha dilación, seguimos ruta al punto geodésico, que tristemente se encuentra encerrado tras una alambrada, aunque algunas cabras lo visitan, por lo menos esta tarde.

    Berro cabrón

    Otra vez buscamos atajos desde El Castillo en busca del camino que nos llevará a la Peña La Mora. Queremos dar con el camino cuanto antes. Las estrellas tintinean y van apareciendo con rapidez. Y cuando las luces del Berro nos recuerdan las postales de navidad ya no hay prisa, sabemos que en un poco más estaremos cambiándonos las botas para ir a festejar.  Pero no sin algo más de suspense, ya que el coche no hace por arrancar.

    10,7 kilómetros en algo más de tres horas

    Tememos peligrar los higadillos, pero no pasa nada el hombre brújula descubre que un borne de la batería estaba suelto y solventa con rapidez la incidencia. Ha sido una ruta de las que nos confrontan, 10,7 kilómetros con 365 metros de desnivel que hemos andado en 3,20 horas. Hoy nos hemos ganado las atenciones de María José en el Canal del Salobral. ¡Y seguimos hablando de la Hurdes!

    ▶️Puede ver otras rutas en la sección ‘Senderismo’

    📍También puede consultar la ruta del Berro al Cabrón en Wikiloc

    4 comentarios

    1. Y no será Peña del Cambrón?
      De dónde habrán sábado la información?
      Acaso saben que es un Cambrón?
      … Vergonzoso!

      • RAE: 1. adj. malson. coloq. Dicho de una persona, de un animal o de una cosa: Que hace malas pasadas o resulta molesto. U. t. c. s. Por antífrasis, u. t. en sent. ponder.

        Así nombra el IGN al punto geodésico.Si es tan amable de ver el mapa observará que se llama Peña del Cabrón.

    2. Me gustaría hacer un par de comentarios en respuesta a Laurentino, en primer lugar, la mayoría de las veces, lo que uno desconoce es muy posible que exista, solo que hay que preocuparse e investigar; y en segundo lugar , no debería uno criticar y denostar si no se ha contrastado la información, así que creo Laurentino que tú cumples los dos supuestos, ni sabes ni te preocupas en saber, así que te pondré al día. El punto geodésico del Cabron existe, está en Albacete cerca de la aldea del Berro y tiene 1317 metros de altitud. Yo cuando era muy pequeñito aprendi en el colegio que un cabrón es el macho de la cabra y creo que es por eso que el punto geodésico tiene ese nombre. Por otro lado, tienes razón en una cosa Laurentino, hay otro punto geodésico denominado Cambrón, de 1551 metros de altitud y que se encuentra entre Villaverde de Guadalimar y Bienservida, también en Albacete y si no supiera su significado, que no es el caso, miraría un diccionario y vería que su significado se refiere a un espino o una zarza aunque específicamente es el nombre común de una especie arbustiva de la familia de las solanaceas perteneciente al género Lycium. Creo que estas cumplidamente contestado. Un saludo

    3. Buenas!

      El año pasado hice esta ruta pero partiendo desde El Berro hacia la fuente del buitre- peña mora y Guisadero. Quiero hacer lo mismo con mi pareja este verano pero añadiendo el Cabrón.

      Ese petroglifo de la foto donde se encuentra? creo que me lo perdí! jajaja existen dos zonas muy próximas al Berro (que nunca conseguí ubicar) llamadas Torre Vieja y Peña Galindo, se supone que son asentamientos también del neolítico con grabados en las rocas ¿sabéis donde se encuentran?.

      Recuerdo que el Prado del Guisadero era fantástico, con aquella carrasca en mitad de la roca, seguro que la peña del Cabron no decepciona.

      Un saludo y a ver si me podéis echar una mano ubicando esos otros dos sitios,

      Nos vemos por las rutas!

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